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17 agosto 2026

Heráldica deportiva: Tottenham Hotspur Football Club

El Totteham Hotspur es un club de fútbol inglés con sede en el barrio londinense de Tottenham (Inglaterra). Como muchos otros equipos británicos de la época se originó en un centro educativo anglicano. En 1880 habían fundado el Hotspur Cricket Club pero se encontraron con que durante los meses de invierno no podían practicarlo. Así que, en 1882, con la ayuda del maestro de religión, varios de los miembros del equipo decidieron fundar una sección de fútbol para poder así entrenar durante todo el año. Como la sede del club estaba en el parque de Northumberland, decidieron tomar el nombre de Hotspur Football Club, en honor a uno de los nobles más famosos de este ducado, Henry "Hotspur" Percy. El tirón popular fue mucho mayor de lo esperado, especialmente entre la población judía que había llegado en esa época a Londres huyendo de la persecución que estaban sufriendo en el este de Europa y Rusia. La mayoría se había establecido en el barrio de Tottenham, al norte de la ciudad, una zona en plena expansión industrial y en la que los inmigrantes rápidamente encontraban acómodo como mano de obra. La comunidad hebrea tuvo en el Tottenham Hotspur el elemento ideal para integrarse dentro de la sociedad londinense, por lo que su presencia en las gradas no paró de crecer hasta convertirse en su equipo de referencia. Los más de 10.000 aficionados judíos que llegó a albergar regularmente White Hart Lane contribuyeron a transformar al Tottenham como un club de identidad judía en el imaginario inglés de la época. Sus aficionados, aunque muchos de ellos no profesen esta religión, se han identificado con esta ideología, mostrándose muy beligerantes contra el racismo y el fascismo en el Reino Unido. A consecuencia de ello, en épocas pasadas, no era extraño ver a las aficiones rivales recibir al Tottenham con saludos nazis, sonidos que imitaban el de las cámaras de gas o, incluso, cánticos antisemitas e insultantes como "los Spurs van camino de Auschwitz, Hitler los gaseará de nuevo".

Su escudo representa un gallo de pelea estilizado y elegante, subido sobre un balón de fútbol antiguo. El gallo representa a Henry Percy, Duque de Northumberland, al que los escoceses llamaban hotspur por la energía con la que clavaba sus espuelas sobre el caballo para que este avanzase más rápido. Concentra sus aficionados sobre todo en la zona norte de Londres, en los condados más cercanos y en las comunidades judías londinenses. Son conocidos como Lillywhites (los lirios blancos, por el color de su equipación) o Yids (término despectivo que empleaban las aficiones rivales para insultarlos pero que la hinchada del Tottenham ha acabado adoptando como suyo, hasta el punto de identificarse como The Yid Army). Mantiene varias rivalidades con otros clubes del área metropolitana de Londres, especialmente con el Arsenal F.C., con quien disputa el derbi del norte de Londres. Con el Chelsea F.C. también mantiene una gran rivalidad y, en menor medida, con el West Ham United. 

01 agosto 2026

La bandera en la cumbre (2025)

Sherpas en huelga. Feministas que clavan la bandera sufragista en lo alto de un pico. Alpinistas veganos, alpinistas ciegos, alpinistas a la fuerza en las sierras del maquis, alpinistas trans ondeando el estandarte rosa, blanco y azul en cada una de las Siete Cumbres, montañeros evangélicos en busca del Arca de Noé en la cima del Ararat. Anarquistas que van al monte a practicar esperanto o a buscar escondrijos para las armas de la acción directa. Montañeros fascistas, pacifistas, peronistas, liberales, conservadores. Papas y santos alpinistas, judíos ortodoxos estudiando la Torá en las faldas del Everest. Las excursiones de Tolkien, las de Lenin, las de Helmut Kohl, el mountaintop soñado por Martin Luther King. Largas colas en el Everest del siglo xxi para ondear dos docenas de variopintas banderas. "No hay no política, todo es política", se dicen dos personajes de La montaña mágica, de Thomas Mann, en un balneario de los Alpes suizos, y con esa referencia literaria empieza este libro sobre las mil maneras en que se ha hecho política desde los afilados púlpitos de los picos del mundo, desde los albores del alpinismo.

01 julio 2026

Heráldica deportiva: Asociación Atlética Argentinos Juniors

La Asociación Atlética Argentinos Juniors es una asociación civil polideportiva (con 24 disciplinas deportivas, entre las que destaca el fútbol), sin ánimo de lucro, ubicada en la ciudad de Buenos Aires (Argentina). Sus orígenes hay que buscarlos en los movimientos socialistas y anarquistas bonaerenses de principios del siglo XX. Como en todas las zonas industrializadas, las movilizaciones de los obreros se realizaban periódicamente en forma de asambleas obreras o, también, en los llamados picnics ideológicos. Sin embargo, el fútbol fue ocupando el poco tiempo libre del que disponía la clase obrera argentina. Los políticos y sindicalistas se alarmaron por "la perniciosa idiotización a través del pateo reiterado de un objeto redondo" que estaba sufriendo el país. Por sus efectos, comparaban el fútbol con la religión, bajo el lema de: "Misa y pelota: la peor droga para los pueblos". Pero hasta los propios dirigentes políticos acabaron sucumbiendo a los encantos del fútbol. En todas las barriadas populares comenzaron a aparecer clubes con ideología de izquierdas. Uno de los más importantes fue Mártires de Chicago, equipo creado en 1904 por militantes anarquistas y que tomó su nombre en homenaje a los obreros ahorcados en los Estados Unidos por luchar a favor de la jornada laboral de ocho horas. Tras fusionarse con otro club bonaerense de su misma ideología, llamado Sol de la Victoria, se formó la Asociación Atlética y Futbolística Argentinos Unidos de Villa Crespo. Pero, cuando fueron a encargar el sello, les sugirieron cambiarlo por otro más corto y familiar, por lo que decidieron llamarlo Asociación Atlética Argentinos Juniors, nombre con el que ha llegado hasta nuestros días.

Para su indumentaria escogieron los colores rojo y blanco pero, como movimiento obrero que eran, creyeron oportuno que el rojo fuese más dominante en todas sus enseñas. Así, en su escudo aparece una bandera roja que es cruzada diagonalmente, y de forma descendente, de izquierda a derecha, por una banda blanca. A su alrededor, por encima y debajo, se puede leer la célebre frase del médico romano Juvenal, "Mens sana in corpore sano". Finalmente, un círculo azul marino con el nombre del club inscrito en blanco, rodea todo lo anterior. El club está considerada como uno de los 11 equipos históricos del fútbol argentino. Es una de las canteras más prolíficas del fútbol sudamericano, por lo que son conocidos como el Semillero del mundo. De su cantera han salido jugadores como Maradona, Riquelme, Fernando Redondo, Mac Allister... Sus hinchas también se refieren a él como El bicho, El bicho colorado o El tifón de Boyacá. Guarda una gran rivalidad con el Club Atlético Platense, con el que disputa el Clásico del Noroeste de la ciudad de Buenos Aires, y el Club Atlético Atlanta, con quienes guardan una gran enemistad tras un intento de fusión entre ambos fallida. En menor medida, también guardan rivalidad con Vélez Sarsfield, San Lorenzo de Almagro, All Boys, Newell´s Old Boys, Boca Juniors, Estudiantes de la Plata, Quilmes y Nueva Chicago.

03 junio 2026

Heráldica deportiva: Fulham Football Club

El Fulham Football Club es un equipo profesional de fútbol que tiene su sede en Londres (Inglaterra). Sus orígenes radican en los barrios obreros del oeste de la capital británica, a finales del siglo XIX. Allí, cientos de familias de trabajadores de la industria local vivían hacinadas y, muchas veces, en condiciones infrahumanas en uno de los distritos más deprimidos de toda la ciudad. Con este panorama, la iglesia anglicana de Saint Andrews se constituyó como su gran esperanza para frenar esta tendencia decadente y, con ello, evitar que los más jóvenes cayesen en la bebida y la delincuencia. Para ello, en 1879, un maestro de la escuela del barrio junto al sacristán de la iglesia, crearon en torno a la parroquia un equipo de fútbol llamado Fulham Saint Andrew's Church Sunday School Football Club, uno de los clubes más antiguos de Londres. Desde su creación gozó de una gran aceptación popular, lo que le permitió declararse como club profesional en 1898. Es en este momento cuando también acorta su nombre, para que sus aficionados pudiesen corearlo mejor desde las gradas, pasando a denominarse desde entonces Fulham Football Club. 

Desde su fundación, sus colores identificativos han sido el blanco y el negro, colores que usan para sus camisetas y pantalones respectivamente. Su escudo ha cambiado, a lo largo de su historia, hasta en diez ocasiones. Inicialmente se empleó uno basado en el escudo de armas de su Ayuntamiento metropolitano, con las iniciales del club en él. Actualmente, desde el año 2001, mantiene un escudo propio (los de antes eran de propiedad municipal) que es de los más simples de toda la Premier League. Sobre fondo blanco, aparecen las tres iniciales del nombre del club a color rojo. Y a ambos lados del escudo, aparecen dos bandas verticales de color negro. Sus aficionados son conocidos como The cottagers (Los campesinos), The whites (los blancos) o The lillywhites (los lirios blancos). Sin discusión alguna, la mayor rivalidad es con el Chelsea, con el que disputan el llamado derbi del oeste de Londres. También son importantes, aunque en menor medida, sus disputas contra otros equipos londinenses, como el Queens Park Rangers, el Brentford o el Crystal Palace. 

01 marzo 2026

Heráldica deportiva: Birmingham City

El Birmingham City es un club de fútbol profesional que tiene su sede en la ciudad de Birmingham (Inglaterra). Sus orígenes se encuentran en la iglesia de Saint Paul de Bordesley Green, una parroquia local muy comprometida con sus fieles pero, sobre todo, con la protección de los más jóvenes. A mediados del siglo XIX la ciudad, a consecuencia de la revolución industrial, había sufrido un gran crecimiento y, además de la población, aumentaron las bandas callejeras. Para tratar de evitar que la juventud sucumbiese a las tentaciones del dinero fácil que les proponía el hampa, decidieron crear un equipo de criquet en la parroquia. La iniciativa tuvo éxito pero se encontraron con un nuevo problema: al criquet no se jugaba todo el año, así que tuvieron que buscar otra actividad con la que ocupar esos meses. Y deciden hacerlo con el fútbol, un deporte que estaba siendo perfilado por varias agrupaciones deportivas de Nottingham con notable éxito. Lo que nadie esperaba era que el fútbol, a priori la actividad de relleno, le empezase a comer el terreno al criquet. Así que, en 1875, un grupo de parroquianos aficionados al fútbol decide crear un equipo al que llamaron Small Heath Alliance. Empezaron jugando en un terreno baldío, del que probablemente toman su nombre, muy cerca de Saint Andrews, el que es hoy su estadio. En 1905 cambió su nombre a Birmingham y hubo que esperar hasta 1943 para que adquiriese su denominación actual, Birmingham City.

Fue el primer club del mundo en convertirse en una estructura profesional (1885) bajo el formato de sociedad anónima limitada y con un consejo de administración al frente. También uno de los precursores de la creación de la Football League, la primera competición profesional oficial (1888) y ha sido el primer equipo inglés en jugar una competición internacional europea (la Copa de Ferias de 1956). Su escudo ha exprimentado varios cambios a lo largo de su historia. Inicialmente llevó el escudo de armas de la ciudad el Ayuntamiento se opuso porque había más equipos en la ciudad que también podrían llevarlo. Así que en 1972 un periódico deportivo local convocó un concurso para diseñar un nuevo escudo para el club. El ganador fue un globo terráqueo y una pelota dibujados a línea, con una cinta con el nombre del club y la fecha de fundación, en azul y blanco lisos, que es la que hoy luce el club. 

Sus aficionados son conocidos popularmente como los "The blues" (por el color de sus camisetas) o "heathers" (por el nombre original del club). A modo despectivo, las aficiones rivales se refieren a ellos como "bluenoses". Guardan una enconada rivalidad con sus vecinos del Aston Villa, con el que disputan el llamado "derbi de la segunda ciudad". En menor medida, tambien tienen cierta rivalidad con los aficionados del Wolverhampton y el West Brownwich Albion. 

15 noviembre 2025

Heráldica deportiva: Newell´s Old Boys

El Club Atlético Newell`s Old Boys es un equipo polideportivo perteneciente a la ciudad de Rosario (provincia de Santa Fé), la tercera más poblada de Argentina. En su fundación tuvo un papel destacado Isaac Newell, un joven inglés muy culto que llegó en 1869 para trabajar en la compañía Ferro Carril Central Argentino. Allí desempeñó labores de aprendiz de telegrafista durante varios años hasta que, en 1884, fundó el Colegio Comercial Anglo Argentino, el primer centro educativo de confesión anglicana de todo Rosario. Bajo la dirección de Newell, la institución rápidamente se distinguió por acoger a los hijos de las clases altas y a la burguesía, criolla y extranjera, más adinerada y pudiente de toda la comarca. Muy influenciado por las ideas pedagógicas del también inglés, Thomas Arnold, concebía el deporte, especialmente el fútbol, como un medio educativo de primer orden. Su modelo educativo se basaba en una educación integral del alumnado, en el que la Educación Física, por primera vez en Argentina, se equiparaba al resto de materias al ser obligatoria y evaluable. Y fue precisamente en las clases de Educación Física donde empieza a enseñar este nuevo deporte a su alumnado. Viendo la gran acogida que tiene, regresa de uno de sus viajes a Inglaterra con un balón de cuero y un reglamento oficial, lo que ayuda a la estandarización del juego y, sobre todo, de las reglas. En el colegio se forman los primeros equipos y competiciones internas, lo que obliga a Newell a comprar unos terrenos anexos a las aulas para disponer de más espacio para jugar al fútbol. Con la actividad consolidada, surge un gran problema: los equipos estaban conformados exclusivamente por alumnado del centro. Los antiguos alumnos, ya graduados, quieren seguir jugando en la que consideran su casa pero no hay cabida para ellos. Es entonces cuando Claudio Newell, hijo de Isaac y nuevo director del centro, decide crear, en 1903, un equipo de fútbol sólo para ellos. El nombre escogido fue Club Atlético Newell´s Old Boys, que en castellano significa "Los graduados de Newell". 

Su escudo, considerado por la prestigiosa revista FourFourTwo como uno de los 100 escudos de fútbol más emblemáticos del mundo, no es más que la evolución del logotipo del, hoy desparecido, Colegio Comercial Anglo Argentino. Éste fue diseñado por Ernesto Edwards, un docente que impartía en la institución Álgebra y Contabilidad. En el escudo se reflejan los dos colores emblemáticos del club: el rojo en honor a Inglaterra, la tierra natal de Isaac Newell; el negro en honor a la bandera del Imperio Alemán, la tierra natal de la familia de su esposa. Y en el medio del escudo aparecen en blanco las iniciales del club. Su hinchada, la séptima con más abonados de toda Argentina, es conocida popularmente como los "leprosos". Este mote parte de principios del siglo XX cuando Newell´s y Rosario Central fueron invitados a disputar un partido benéfico para recaudar fondos para ayudar a los leprosos. Mientras Newell´s aceptó de inmediato, los de Rosario Central rechazaron la invitación, ganándose ambos, a partir de ese momento, los motes de "leprosos" y "canallas" respectivamente. Precisamente con Rosario Central, su gran rival, disputa el derbi de Rosario, el más antiguo de toda Argentina y uno de los tres más importantes actualmente de todo el país. Sus afición tenía un gran tirón entre las clases más pudientes de Rosario, más vinculadas ideológicamente a la derecha, en claro contraste con las de Rosario Central, más vinculadas a la izquierda y al movimiento obrero. Además de fútbol, Newell´s tiene más de 30 secciones deportivas, como fútbol-sala, baloncesto, hockey sobre patines, patinaje artístico...

15 julio 2025

¿Qué fue de... Eric Lidell?


Eric Henry Lidell nació el 16 de Enero de 1902 en Tianjín (China). Sus padres, que eran misioneros escoceses, habían sido destinados a China para realizar labores de evangelización dirigidas por una comunidad protestante llamada Sociedad Misionera de Londres. Hasta los 5 años estuvo viviendo en China junto a sus padres. Cuando cumplió los 6, fue enviado a cursar sus estudios en el Eltham College, un internado al sur de Londres para hijos de misioneros. Allí, aprovecha los ratos libres para empezar a practicar las múltiples disciplinas deportivas que, por entonces, se desarrollaban en la mayoría de los centros educativos británicos. Antes de cumplir los 16 años ya era campeón de 100 yardas, salto de longitud y el cuarto de milla. Y. únicamente su hermano Robert, dos años mayor que él, conseguía superarlo en las pruebas de campo a través, salto de altura y vallas. Pero no sólo destacaba en las pruebas atléticas ya que, simultáneamente, también practicaba rugby y criquet, deportes colectivos en los que con tan sólo 15 años ya era el capitán. Y todo ello siendo una persona humilde y carente de toda vanidad, lo que le valió ser premiado con la Copa Blackheath, que reconocía al mejor atleta de su generación.

En 1920 se marcha a estudiar ciencias puras en la prestigiosa Universidad de Edimburgo, donde ya estaba estudiando su hermano Robert. Allí será captado por el Club Atlético Universitario, en donde seguirá alternando la práctica del atletismo y el rugby. Para los expertos, su físico (medía 1,75 metros y pesaba 75 kilos) no invitaba a pronosticarle un gran futuro en el mundo del atletismo. Además, tampoco poseía una técnica muy depurada, pues contaba con un estilo muy particular, desgarbado y con la cabeza echada hacia atrás. Sin embargo la pasión con la que afrontaba los retos y con la que se vaciaba enganchaba a los espectadores. Durante los 5 años que estuvo en Edimburgo logró coronarse como doble campeón, en 100 y 220 yardas, durante los Campeonatos Británicos de Atletismo, con récord incluido. Su fama comienza a extenderse fuera de Escocia por el resto del Reino Unido, era habitual ver noticias suyas en los periódicos por sus hazañas deportivas. Así, en 1923, se estrena fuera de Escocia acudiendo a las pruebas organizadas por la Asociación Atlética Amateur de Inglaterra, el organismo que regía el atletismo británico. Allí, no sólo gana la prueba de las 100 yardas sino que además destroza el récord, dejándolo en 9,7 segundos, marca que tardaría 23 años en ser superada. 

En Edimburgo Eric no se olvidó del rugby, deporte en el que había destacado en sobremanera en el colegio. Informes de sus técnicos escoceses hablan de él como un jugador que "
posee esa combinación excepcional, la velocidad y el don de la mente y las manos del rugby; crea aperturas, aprovecha oportunidades, da el balón a la perfección, hace el trabajo de tres (si es necesario) en defensa y su altruismo casi llega al extremo. La experiencia debería convertirlo en un gran jugador tanto como velocista”. Titular indiscutible con el XV de la Universidad de Edimburgo, no tarda mucho en ser convocado para defender los colores de la potente selección nacional escocesa. Con ella jugó dos ediciones (1922 y 1923) del Torneo del V naciones liderando el XV del cardo. Escocia únicamente fue derrotada en una ocasión con Eric vestido de corto. Aunque no consiguió llevar ninguno de los tres títulos en juego (Calcuta Cup, la Triple Corona y el propio V Naciones) a Escocia sí demostró, pese a su juventud, ser uno de los mejores jugadores del momento. En 1923 abandonó el rugby, muy a su pesar, para centrarse en el atletismo.

Pero, aunque al muchos les costaba creerlo, no sólo los estudios y el deporte ocupaban la vida de Eric. Cristiano devoto, seguía las directrices de su rama de la Iglesia de Escocia a rajatabla, sobre todo en cuestión de oración y lectura de la biblia. Pero lo hacía de forma discreta, intentando no enfatizar públicamente la combinación de sus ideales deportivos, formativos y espirituales. Sin embargo todo cambia cuando en 1923 es elegido para hablar en nombre de la Unión Evangelista de Estudiantes de Glasgow. Esta congregación protestante llevaba tiempo intentando atraer a sus eventos religiosos a la población de Escocia, aunque con poco éxito. Le plantearon a Eric, dada su creciente popularidad, que fuese el encargado de llevar la voz cantante de los eventos. Él, que no era un orador dinámico, no se sentía capacitado para ello. Era consciente del peligro que suponía “elevar a un hombre a un nivel por encima de la fuerza de su carácter”. Aún así, aceptó el cargo porque creía que tenía la responsabilidad de representar a su fe en la vida pública. Para Eric, aquello ha sido la “cosa más valiente” que jamás había hecho.

Cuando quedan pocos meses para la celebración de los 
Juegos Olímpicos de París en 1924, es convocado para participar con el combinado británico para las pruebas de velocidad, los 100 y los 200 metros lisos. Eric, tras haber ganado los campeonatos británicos en las pruebas de velocidad equivalentes, figuraba en todas las quinielas para las medallas. Los calendarios con las fechas de todas las pruebas se publicaron meses antes (no como en la película "Carros de fuego", en donde figura que Eric se entera unos días antes) y Eric observó que la final de los 100 metros lisos se iba a celebrar un domingo. Fiel a sus principios religiosos, renunció a participar en esa prueba porque el domingo era el "día del señor", día que se debe dedicar por entero al culto, evitando los trabajos innecesarios y las recreaciones. En su lugar, tomaría partida en la prueba de los 400 metros lisos, ya que era el vigente campeón de las 440 yardas en las pruebas de la Asociación Atlética Amateur. Eso sí, su marca no se acercaba ni de lejos a la de sus contrincantes. Todo lo contrario de lo que sucedía en la de los 100 metros lisos, en la que era el indiscutible favorito para hacerse con el oro.

Cuando la noticia se filtra a la prensa, la sociedad británica abre un debate público sobre la decisión tomada por Eric. Algunos admiraron su firmeza y las profundas convicciones que le llevaron a renunciar al éxito terrenal. Pero también los hay que no comprenden su postura inflexible, y lo tachan de desleal e incluso antipatriótico. ¿Por qué renunciar a una oportunidad única en la vida de honrarse a sí mismo y a su país? se preguntaban. Si la prueba se celebraba en la tarde del domingo, ¿acaso no tendría Eric tiempo de sobra a lo largo de la mañana para ocuparse de ir a la iglesia y de realizar sus rezos?. Hubo quien incluso extendió el rumor infundado de que no había participado porque cuando quiso inscribirse en los 100 metros lisos ya había finalizado el plazo. En medio de la tormenta Eric jamás se sintió discriminado por el Comité Olímpico Internacional por no respetar sus creencias. Ni criticó a muchos de sus compañeros con los que compartía fe pero que optaron por competir los domingos. Simplemente tomó su decisión y aceptó sus consecuencias. Para él, simplemente era una cuestión de integridad personal y obediencia cristiana. 

Cuando se inauguraron los juegos olímpicos, Liddell ya tenía muy claro que la carrera que iba a correr en el mundo no era precisamente sobre una pista de cemento. Aquel polémico domingo, mientras su compatriota Harold Abrahams completaba con facilidad las dos primeras rondas de los 100 metros lisos, Liddell pronunciaba el sermón semanal en el edificio que la Iglesia de Escocia tiene en el centro de París. Este era su destino; su padre, James, era misionero en China; su hermano, su hermana y su esposa eran misioneros. En menos de un año estaría listo para dejarlo todo y unirse a ellos. 

Su debut fue para competir en la prueba de 200 metros lisos fue en el estadio olímpico de Colombes, el mismo en el que había debutado con la selección de rugby dos años antes. Consiguió superar las dos primeras rondas clasificatorias sin ninguna dificultad, lo mismo que la semifinal. Sin embargo en la final tuvo que claudicar frente a dos atletas estadounidenses, Jackson Scholz y Charles Paddock, que le ganaron holgadamente. Sin casi tiempo a saborear la recién ganada medalla de bronce, Lidell comenzó a competir en la siguiente prueba que le tocaba, los 400 metros lisos. Que no era su distancia todo el mundo lo sabía. Incluso la delegación estadounidense, y algún que otro experto llegó a mofarse públicamente de su estilo a la hora de correr. Nadie contaba con él para las fase final y, mucho menos, para las medallas. Sin embargo, pasó la primera ronda y la semifinal con relativa facilidad, dejando a atletas de más renombre fuera. En el sorteo de calles para la final, a Lidell le correspondió la calle externa del anillo, la única que no te permite tener referencias de los rivales. Así que decidió romper la táctica habitual para la distancia en aquella época. En lugar de hacer la primera mitad de la carrera a un ritmo alto pero reservándose para lanzar un sprint máximo en la segunda parte, Eric planteó la carrera como un sprint máximo permanente. Llegó al 200 marcando un asombroso 22"2 que dejó a sus rivales atónitos. "No podía creer que alguien pudiera marcar semejante ritmo y terminar", afirmaba Horatio Fitch, plusmarquista mundial y gran favorito al oro. En ese instante Lidell ya tenía una ventaja de casi 3 metros sobre sus rivales, que se esforzaban en darle caza sin tregua. Pero no lo consiguieron. "Lo que hice fue correr los primeros 200 metros tan rápido como pude y luego, con la ayuda de Dios, correr los segundos 200 metros aún más duro” afirmaba. Cuando alcanzó la meta, lo hizo con casi 6 metros de ventaja sobre sus rivales, marcando un nuevo récord del mundo y olímpico en la distancia. Los 47"6 tardarían 12 años en ser superados por otro corredor europeo. Tras su sorprendente victoria en el 400 fue convocado para integrar el equipo del relevo 4x400 metros británico pero, como la prueba fue fechada en un domingo, nuevamente se negó a competir. Esta vez, la polémica fue más allá de la prensa e incluso llegó al parlamento británico. "Me opongo al deporte dominical en su totalidad", declaró Lidell.

Tras finalizar su participación olímpica, Eric regresó a Escocia, en donde fue recibido como todo un héroe nacional. Sus compañeros lo llevaron en volandas por todo el campus universitario, celebrando su triunfo. Sin embargo, él nunca permitió que la gloria deportiva nublara sus convicciones religiosas. Pasó un año más en Edimburgo estudiando teología y preparándose para llevar a cabo su labor misionera en China. Su última carrera en suelo británico llegó menos de un año después de la olimpiada, en junio de 1925, cuando ganó las pruebas de 100 yardas, 220 yardas y cuarto de milla en el Campeonato Escocés Amateur en Hampden Park. Unas semanas más tarde partió hacia Tianjín para continuar la labor misionera de sus padres.

Una vez instalado en tierras chinas Lidell se dedicó a enseñar matemáticas y ciencias en el Colegio Anglo-Cristiano de Tientsin, un colegio para estudiantes chinos adinerados. En el poco tiempo libre que le quedaba siguió entrenando por su cuenta e, incluso aprovechaba las ocasiones que tenía para competir contra grandes atletas que iban de gira por el país. Se sabe que derrotó a varios plusmarquistas japoneses, franceses y alemanes. "Si entrenas para los 800 m, serás el mejor hombre del mundo en esa distancia", le dijo la estrella alemana Otto Peltzer. Hubo quien le preguntó si echaba de menos la fama y la gloria del atletismo, a lo que respondió que "Es natural que uno piense en todo eso a veces, pero me alegro de estar en el trabajo que hago ahora. La vida de un hombre vale mucho más en esto que en lo otro".

Regresaría fugazmente a su país para ser nombrado ministro de la Unión Congregacional de Escocia. En China aceptó el puesto en una misión rural en Xiaozhang, una de poblaciones más pobres, deprimidas y castigadas por la guerra civil, y en la que el ejercito invasor japonés solía ser rechazado. Allí, en donde se reencontró con su hermano Robert, la situación era crítica por la falta de misioneros y por el agotamiento de los presentes. El gobierno británico entendió que la situación se estaba poniendo muy peligrosa y recomendó a todos sus súbditos allí residentes que se volvieran al Reino Unido. Eric mandó a Canadá a su esposa e hijas pero él decidió quedarse en la misión, hasta que la zona se convirtió en el campo de batalla entre chinos y japoneses. De vuelta a Tianjin, en 1943, es detenido por el ejercito japones e internado en un campo de prisioneros. Allí se ocupó de ayudar a los ancianos, fundó una escuela y se encargó de la recreación infantil, organizando actividades deportivas y creando equipos. Incluso se decía que había roto una vieja costumbre al participar en actividades deportivas los domingos, arbitrando partidos de fútbol infantiles. En una ocasión, a Liddell se le ofreció la oportunidad de abandonar el campo gracias a un acuerdo de intercambio con Winston Churchill pero se negó y, en su lugar, consiguió que fuese una mujer embarazada. Langdon Gilkey, superviviente del campo de concentración, dijo de Liddell: "A menudo, por las noches, lo veía inclinado sobre un tablero de ajedrez o una maqueta de barco, o dirigiendo una especie de baile en cuadrilla; absorto, cansado e interesado, entregándose por completo a este esfuerzo por cautivar la imaginación de estos jóvenes acorralados. Rebosaba buen humor y amor por la vida, además de entusiasmo y carisma. Es raro, en efecto, que alguien tenga la fortuna de conocer a un santo, pero él estuvo tan cerca de serlo como nadie que haya conocido".

A principios de 1945, seis meses antes de la liberación del campo, Liddell enfermó. En una carta, le contó a su esposa que temía estar sufriendo una crisis nerviosa. En realidad, se trataba de un tumor cerebral, intratable en esas circunstancias. Unos días después falleció con tan sólo 43 años. Toda Escocia lloró su muerte y, aun hoy en día, pese a su fugacidad, sigue siendo considerado el mejor deportista escocés de todos los tiempos, por delante de otros grandes atletas como Andy Murray, Colin McRae o Jackie Stewart. Su vida fue llevada al cine en las películas "Carros de fuego" e "Inquebrantable".

18 enero 2025

Heráldica deportiva: Heart of Midlothian

El Heart of Midlothian es un club de fútbol profesional escocés que tiene su sede en la ciudad de Edimburgo. Es uno de los clubes históricos escoceses aunque, durante los últimos años, ha sufrido descensos de categoría y graves problemas financieros tras pasar a manos extranjeras. Toma su nombre de un siniestro edificio, situado en la céntrica High Street, que albergó durante muchos años la cárcel y el lugar desde donde se llevaban a cabo las ejecuciones públicas en Edimburgo. Demolido en 1817, en el lugar que ocupó dejaron un mosaico con un corazón hecho de adoquines que señala el lugar en el que se encontraba el Palacio de Justicia, la cárcel y el lugar en el que se llevaban a cabo las ejecuciones públicas. Fue creado en 1874 cuando un grupo del Heart of Midlothian Quadrille Assembly Club, una asociación de baile, pidieron prestada una pelota y se pusieron a jugar al fútbol hasta que la reventaron. Aquello les enganchó y decidieron repetir la experiencia los siguientes días, contando con el inestimable apoyo de la policía local, que prefería ver a los jóvenes jugando al fútbol que vagando por las calles.

A imagen y semejanza de lo que ocurre en Glasgow, el Heart of Midlothian tiene sus orígenes en las diferencias étnicas, religiosas y económicas de la población. Sus aficionados son mayormente escoceses protestantes, por eso incluyen la cruz de San Andrés en el escudo, y políticamente conservadores. Guardan una enconada rivalidad con sus vecinos del Hibernian, el equipo de los descendientes de irlandeses católicos y políticamente más afines a la izquierda. Sus aficionados son conocidos como The Jambos (las manzanas) o The Jam Tarts (Las tartas de manzana).

30 noviembre 2024

Heráldica deportiva: Club Atlético San Lorenzo de Almagro

El Club Atlético San Lorenzo de Almagro es un club polideportivo (aunque el fútbol sea su sección original y la más valorada) argentino que tiene su sede en Buenos Aires. Fue creado en 1908 por el sacerdote salesiano Lorenzo Massa, cuando buscaba ofertar una actividad organizada, dentro de sus instalaciones del Oratorio San Antonio, para los jóvenes del barrio de Boedo. Quería evitar a toda costa que empezasen a frecuentar malas compañías y, con ello, que muchos comenzasen a delinquir. En el momento de su creación, los jóvenes con los que el equipo dio sus primeros pasos, quisieron llamarlo "Los forzosos de Almagro", pero la propuesta no fue del agrado del padre Lorenzo. En su lugar, se propuso que el club se denominase San Lorenzo, en honor del sacerdote que tanto se estaba volcando con los jóvenes de la parroquia, sin pedir nada a cambio. El padre Lorenzo aceptó a medias, ya que no quería que el nuevo club llevase su nombre, pero sí le gustó que se pusiese ese nombre en honor al santo y a la batalla de San Lorenzo. Posteriormente se le añadió el apelativo "de Almagro" a petición de algunos jóvenes, ya que la mayoría eran de ese barrio bonaerense. Su creación marca un punto de inflexión ya que es el primer equipo argentino creado íntegramente por criollos (hasta entonces, todos los anteriores habían sido creados por británicos).

El escudo, que data de 1914, ha sufrido varias modificaciones a lo largo de su historia. Parte de una figura ovalada (antes era circular) sobre la que se pueden ver unas franjas verticales rojas y azules, que representan los colores de la bandera papal, en una clara alusión a su fundador, el padre Lorenzo Massa. En el centro del escudo, sobre fondo blanco, parecen las siglas del club (CASLA) en azul. El club está considerado como uno de los cinco grandes del fútbol argentino, junto a River Plate, Boca Juniors, Club Atlético Independiente y Racing Club de Avellaneda. Su gran rival es el Club Atlético Huracán, con el que disputa el llamado "Clásico de barrio o porteño". También mantiene una importante rivalidad con los otros cuatro grandes del fútbol argentino. Popularmente, el club es conocido como Los cuervos (sobre todo por sus rivales de barrio), El ciclón (por la delantera que los llevó a la cumbre en 1927), Los santos , Los azulgranas, Los matadores, Los gauchos de Boedo, o Los gigantes de Boedo.

07 septiembre 2024

Heráldica deportiva: Hibernian F.C.

El Hibernian Football Club, también conocido como Hibs, es un equipo de fútbol escocés que tiene su sede en la ciudad de Edimburgo. Su nombre es la forma en la que los romanos llamaban a Irlanda, Hibernia (Tierra de invierno), en latín clásico. Sus orígenes hay que buscarlos en la comunidad de emigrantes irlandeses, de religión católica y con pocos ingresos, del barrio de Cowgate en Edimburgo. El sacerdote irlandés Edward Joseph Hannan, que estaba al frente de la parroquia de San Patricio, decide crear un equipo de fútbol entre sus feligreses de la zona conocida como Little Ireland, y de paso conmemorar el nacimiento del político independentista irlandés Daniel O´Connell. En aquel equipo parroquial todos sus jugadores dedían ser miembros de la Sociedad de Jóvenes Católicos, abstemios y católicos practicantes. Así, cuando quieren dar un paso más e inscribirse en la federación escocesa de fútbol para participar en las liga, no son bienvenidos. El conflicto surge con mutuas acusaciones de sectarismo: los escoceses les acusan de sólo aceptar en sus filas a irlandeses católicos; los irlandeses se defienden argumentado que se les cierran las puertas sólo por su origen irlandés. Finalmente se les acepta en la liga y no tardarán ser un equipo de referencia, no sólo entre la comunidad irlandesa de Edimburgo, sino también en la de toda Escocia e Irlanda. De hecho, el Celtic surge tras una gira benéfica organizada por el Hibernians por toda Escocia para recaudar fondos para las obras sociales de la iglesia católica escocesa.

Su escudo ha sido siempre motivo de debate por reflejar su herencia irlandesa. Algunos creían que debería de suavizarse este aspecto para no seguir siendo acusados de sectarismo, aunque este punto deja de tener sentido cuando en 1893 el club se abrió a toda la comunidad escocesa. Pero la inmensa mayoría de sus seguidores están orgullosos de exhibir su vínculo con Irlanda y su cultura. El escudo consta de un arpa, que simboliza la herencia irlandesa, un barco, que hace referencia al puerto de Leith, y el castillo de Edimburgo. Rodeándolo, en forma circular aparecen el nombre del club, de la ciudad de Edimburgo y el año de su fundación.

Sus seguidores son conocidos como Hibs, Hibbies o The Cabbage (Las coles). El lema del club está en gaélico y es Erin go bragh (Irlanda por siempre). Su máximo rival es el Heart of Midlothian, el equipo protestante de Edimburgo. Eso sí, entre ambos no llegan al nivel de rivalidad -a todos los niveles- que se vive en Glasgow entre el Celtic y el Rangers. La canción "Sunshine on Leith" del grupo The Proclaimers se ha convertido en el himno oficioso del club.

20 agosto 2024

Heráldica deportiva: Everton

El Everton es un equipo inglés de fútbol que tiene su sede en la ciudad de Liverpool. Su orígenes hay que buscarlos en la labor de un pastor metodista llamado Ben Swift Chambers. Preocupado por el creciente nivel de alcoholismo y delincuencia entre los jóvenes de su parroquia de Santo Domingo, vio en el criquet un medio ideal para combatirlo. Creó un equipo en su parroquia para tener a la juventud de su parroquia alejada de la calle. Pero, cuando llega el invierno, aparece un problema, y es que era complicado practicar criquet con ese clima. Así que Swift decidió crear en la parroquia un equipo de fútbol, deporte que por aquel entones empezaba a crecer en popularidad por todo el país, para hacer deporte sólo durante el parón invernal. Organizaron partidos contra equipos de otras parroquias de Liverpool y la experiencia fue todo un éxito. Se disparó el número de jugadores y aficionados, que empezaron a llegar de otras parroquias, y también los equipos rivales. Así que, en 1878 se constituye oficialmente como equipo de futbol con el nombre de la parroquia, Saint Domingo Football Club. Sin embargo, poco duraría, ya que un año más tarde se cambia a Everton Football Club, tomando el nombre del distrito en donde jugaban.

Además de ser uno de los equipos fundadores de la Liga, uno de sus seguidores, J.A. Brodie fue el inventor de los penaltis y tuvo la idea de colocarle redes a las porterías. También se cree que fue el primer equipo que empezó a jugar con el escudo bordado en su camiseta de juego (luego, cuando todos empezaron a imitarle, estaría casi 40 años, hasta 1978, jugando sin él).

Su escudo fue diseñado en 1938 por el entonces secretario del club, Theo Kelly, con la idea de llevarlo bordado en las corbatas de los empleados del club, no los jugadores. Le llevó 4 meses crear un diseño que pervive casi 90 años después con pequeños retoques. Tuvo claro que el motivo principal tenía que ser la torre del príncipe Ruppert (Prince Ruppert´s Tower), un edificio emblemático del barrio de Everton que se utilizaba para encarcelar a borrachos y delincuentes menores. A ambos lados, la torre va acompañada de sendas coronas de laurel que representan la victoria. Debajo del todo, aparece el lema en latín "Nil satis, nisi optimum" ("Sólo lo mejor es lo suficiente").

El equipo es conocido con el sobrenombre de "The toffees", a raíz de una famosa tienda de este famoso caramelo situada frente a la torre del príncipe Ruppert, y "The people´s club" ("el club de la gente"). También en sus inicios fueron conocidos como "The Black Watch" cuando vestían de negro (antes de pasar al azul y blanco actual) como ese regimiento del ejército británico. 

Su gran rival es el Liverpool F.C., equipo que surge de una escisión del propio Everton, y con quien compite en el llamado derbi de Merseyside. A diferencia de otras rivalidades, no hay división política, religiosa o geográfica entre sus aficionados. Pese a ello, es del partido con más rivalidad y expulsiones de toda la historia de la Premier League.

29 julio 2024

Heráldica deportiva: Barnsley Football Club

El Barnsley Football Club es un equipo inglés de fútbol de la ciudad de Barnsley. Fue creado por el reverendo anglicano Tiverton Preedy, uno de los más fervientes partidarios del llamado cristianismo muscular (utilizar el deporte para generar valores morales alineados con el cristianismo). Nada más aterrizar como vicario en la parroquia de Saint Peter´s, en pleno centro de Barnsley, decidió unirse al club de rugby local para estar más en contacto con sus nuevos feligreses. Pero su participación en él fue casi testimonial porque, como protesta por disputar un partido en Viernes Santo, abandonó el club. La casualidad hizo que, justo después de su renuncia, se encontrase con un grupo de jóvenes que discutían entre sí la manera de crear un equipo de fútbol. Y, como por aquel entonces el fútbol era un deporte de gran reclamo entre las clases más bajas, pensó que involucrándose en su fundación podría tener acceso a toda esa gente pobre a la que pretendía ayudar a través de su parroquia. Así que en el año 1987 Preedy funda, con esa finalidad, el equipo Barnsley Saint Peter´s Football Club. Él se encargó de recaudar fondos y de organizar su estructura, haciendo especial hincapié en los estándares de conducta entre sus miembros (Preedy, miembro del movimiento de la abstinencia, era especialmente intransigente con el consumo de alcohol entre los miembros de su parroquia). En 1897, cuatro años después del traslado del reverendo a otra parroquia de Londres, el equipo rompe todos sus vínculos con la iglesia y pasa a denominarse Barnsley Football Club.

Su escudo actual está encabezado por el nombre del club. Debajo, y a ambos lados se encuentran dos personas. A la izquierda, un soplador de vidrio sosteniendo un soplete, y a la derecha un minero de carbón con un pico, con los que se pretende hacer alusión a dos profesiones más representativas de la comarca. Ambos sostienen el escudo de armas de la ciudad de Barnsley. Abajo, en latín, su lema: "Spectemur agendo" (¨Júzganos por nuestras acciones"). Sus aficionados son conocidos principalmente como The Tykes (es una forma usada para denominar a los habitantes de la zona de Yorkshire. Ocurre que esta palabra también hace referencia a una raza de perro, concretamente a un bull dog, lo que dio pie a ciertas variaciones tanto en su escudo como en su mascota). Aunque también tienen otras como The Reds (Los rojos, por el color de su uniforme), o The Colliers (Los mineros, porque cuando les faltaba algún jugador, acudían a alguna de las minas de carbón de la zona para buscarlo). Guardan una gran rivalidad con todos los equipos de Yorkshire, pero especialmente con Leeds United, Sheffield Wednesday y Sheffield United

18 marzo 2024

Heráldica deportiva: Southampton


El Southampton Football Club es un equipo inglés de fútbol que tiene su sede en la ciudad que le da nombre. Como muchos otros clubes británicos, tiene sus orígenes en la iglesia anglicana. Y es que, en 1880, el reverendo Arthur Baron Sole, aprovechando un campo que estaba situado justo detrás de la vicaría de la iglesia de Saint Mary´s, decidió crear un equipo de fútbol para sus feligreses. En 1885 cierran ese campo y varios miembros de la Asociación de Jóvenes Hombres de la iglesia de Saint Mary´s de Inglaterra, fundan un nuevo club al que llamarán Saint Mary´s Football Club. Más tarde le añaden el nombre de la ciudad (Southampton Saint Mary´s Football Club) para finalmente en 1896 adoptar el nombre con el que se le conoce actualmente. 

Su escudo es relativamente reciente ya que, como sucedió con otros clubes ingleses, durante muchos años lucieron en sus camisetas el de la propia ciudad. Sin embargo en 1974 se convocó un concurso entre sus aficionados para que diseñasen uno nuevo, siendo el ganador el que ha llegado a nuestros días. De arriba hacia abajo nos encontramos una corona dorada, que hace referencia al apodo de los aficionados del club (The Saints), encima de un balón de fútbol, que simboliza la naturaleza del club, y una bufanda rojiblanca que representa a los aficionados y a los colores del club. Por debajo, un árbol representa los dos grandes espacios verdes de la ciudad (New Forest y Southampton Common) y las aguas recuerdan la gran conexión de la ciudad con ríos, mares y océanos. Por último, aparece una rosa blanca que toman de la bandera de la ciudad. 

Sus aficionados son conocidos popularmente como The Saints (los santos), por la relación que guarda el origen del club con la iglesia de Saint Mary´s. Su principal rival deportivo es el Portsmouth, en el llamado derbi de la costa sur. 

13 marzo 2024

Los leones de Lisboa

Hablar de fútbol en Escocia es hacerlo de algo más que un deporte. Se dice que los escoceses pueden cambiar de coche, de partido político, incluso pueden divorciarse y cambiar de pareja... pero nunca de equipo de fútbol. Y es que en los dos grandes equipos históricos del país, el Celtic de Glasgow y el Glasgow Rangers, los salarios y las fichas altas son importantes para muchos de sus jugadores, pero no tanto como los valores que representan. Cuando uno nace como bhoy o como gers, lo es para toda la vida.

Nuestra historia de hoy comienza en Glasgow, la ciudad más industrial y poblada de toda Escocia. Corría el año 1951 cuando el Celtic de Glasgow contrataba para jugar en su equipo de reservas a John "Jock" Stein, un central bastante limitado técnicamente pero muy fuerte, disciplinado y aguerrido. Quitando su última temporada en las filas del Llanelli Town galés, nunca se había dedicado al fútbol de forma profesional. Es más, muy probablemente nunca hubiese llegado a poder jugar en la Scottish Premier League de no ser porque, durante la II Guerra Mundial, la mayoría de los jugadores británicos profesionales se habían tenido que alistar en las Fuerzas Armadas Británicas para ir al frente. Ese vacío en los grandes clubes escoceses fue aprovechado por jugadores más del montón, como Jock Stein, minero de profesión y que habían quedado liberado de ir a filas por su rol estratégico en la producción de mineral.

Ese mismo año, Jock Stein ve como la fortuna vuelve a sonreírle de nuevo. Al poco de comenzar la temporada, la defensa del primer equipo del Celtic de Glasgow sufre una plaga de lesiones. Y, ante la falta de jugadores para ese puesto, su entrenador Jimmy McGrory se ve obligado a tirar del equipo filial, haciendo debutar a varios canteranos, entre ellos Jock Stein. Desde ese día, ya nunca más regresaría a jugar con el filial. Su aura, y su ascendencia entre los aficionados y sus compañeros del equipo, lo convirtió rápidamente en todo un referente dentro y fuera del terreno de juego. Incluso llegó a ser nombrado capitán del equipo, lo cual no debería de ser noticia. Pero es que Jock Stein era protestante y el Celtic de Glasgow es el equipo católico por excelencia de Escocia. El sectarismo religioso en Escocia era tal, por aquel entonces, que sus vecinos del Glasgow Rangers vetaban el acceso de jugadores católicos en su plantilla.

Tras ganar la Scottish Premier League en la temporada 1953-54, el club decidió premiar a la plantilla con un viaje a Suiza para asistir a varios partidos del Mundial de fútbol en el país helvético. Sus compañeros escoceses cayeron a las primeras de cambio por lo que los jugadores del Celtic tuvieron oportunidad de ver en acción a otras selecciones nacionales. Hungría, con la hornada de los magiares mágicos en sus filas, fue la sensación del torneo. Los Puskas, Czibor, Kocsics... deslumbraron al mundo con su aluvión de fútbol ofensivo, de gran calidad y revolucionando las tácticas, hasta entonces conocidas, con un sorprendente 4-2-4. Para Jock Stein aquello supuso un antes y un después en su concepción futbolística. Y, desde ese momento, se volvió en todo un estudioso de las tácticas húngaras y de todas las variantes que se irían desarrollando a partir de ellas.

Fuente: Dunfermline Athletic
A los 35 años, un Jock Stein ya muy tocado por las lesiones crónicas que le llevan pasando factura varios años, decide colgar las botas y poner fin a su carrera como jugador profesional. En el club mueven ficha rápidamente y le ofrecen llevar las riendas del equipo de reservas del Celtic. Acepta el cargo y comienza a poner en práctica todas esas nuevas metodologías y tácticas que llevaba tiempo analizando detalladamente. En los tres años que está al frente de los reservas logra configurar un grupo de jugadores muy jóvenes, y de gran calidad, que darán que hablar en un futuro no muy lejano. Sin embargo, y a pesar de que el primer equipo no está a la altura  de lo esperado, nadie le ofrece el puesto de entrenador. Empieza a pensar que su fe protestante es un obstáculo demasiado importante como para que le diesen la oportunidad de ocupar el banquillo de Celtic Park. No en vano, hasta ese momento, el banquillo católico sólo había conocido entrenadores que profesaban esa fe. Así que, buscando hacer méritos para un día poder regresar a la que consideraba su casa, decide hacer una apuesta valiente y abandona el Celtic para firmar por el modesto Dunfermline.

Al frente de los pars logrará despachar cuatro grandes temporadas (1960-1964) en las que lleva a un equipo programado para pelear por no descender a ser campeón de la Copa de Escocia (derrotando en la final a su ex-equipo, el Celtic) e incluso a jugar competiciones europeas. El juego alegre, ofensivo y vistoso que desarrolla el Dunfermline no pasa desapercibido en las islas británicas. Y, como cabría esperar, comienzan a llegarle cada vez más ofertas de importantes clubes ingleses y escoceses que le ofrecen poder absoluto de cara a la gestión del equipo. Pero Jock Stein las rechazará todas, sin importar de dónde vienen. Él sólo quiere entrenar al Celtic, donde muchos aficionados comienzan a pedir su regreso, y esperará el tiempo que haga falta. Pero la llamada católica no llega. Así que, en otra hábil maniobra de acercamiento al Celtic, decide firmar en 1964 por una temporada con el otro gran equipo de marcada herencia católica de Escocia, y equivalente del Celtic en Edimburgo, el Hibernian. Los Hibs, uno de los grandes clubes escoceses y con una importante masa social detrás, atravesaban una mala época en la que coqueteaban peligrosamente con el descenso. El equipo necesitaba una revolución y Jock Stein ve en él un trampolín para volver a Glasgow. Reestructuró el equipo a partir de descartes de los grandes equipos escoceses (John McNamee, Willy Hamilton...) o de la Premier League inglesa (Pat Quinn). Configuró un sistema de juego en el que sacó el mejor rendimiento visto a cualquiera de los jugadores que tomaban parte en él. Incluso derrotó contundentemente al Real Madrid de los Di Stéfano, Puskas, Amancio, Muller..., pentacampeón europeo, en un partido disputado en Edimburgo durante aquella temporada.

Al acabar esa temporada, el Celtic sumaba otro rotundo fracaso. Eran ya 11 temporadas seguidas sin ganar la liga, mientras que sus archirrivales del Glasgow Rangers seguían sumando casi la mitad de los títulos en juego. Y, como los dirigentes del Celtic seguían sin mover ficha, Jock Stein decide aprovechar una importante oferta que recibe del Wolverhampton inglés para presionar a la directiva del Celtic. Les pide consejo sobre si debería aceptarla, siempre con la esperanza de que, al conocer su disponibilidad, le ofreciesen coger las riendas del banquillo católico. Pero lo único que le ofrecen es el puesto de segundo entrenador a las órdenes del entrenador irlandés, y ex-compañero suyo en las filas católicas, Sean Fallon.  Aquello no convence a Jock Stein, que comienza a valorar seriamente la oferta inglesa tras ver que en Glasgow siguen sin darle la oportunidad que cree que merece. Así que, cuando Bob Kelly, el máximo mandatario del Celtic de Glasgow, ve que el riesgo de perder definitivamente a Jock Stein es real, decide dar el paso y colocarlo al frente del cuerpo técnico. En 1965, por primera vez en la historia, se rompía un tabú: un entrenador protestante llevaría las riendas del club más emblemático de la población católica escocesa.

Su llegada fue muy aclamada por una hinchada católica que llevaba demasiados años lejos de los éxitos a los que habitualmente estaban acostumbrados. Y Jock Stein no decepcionó a nadie. En el terreno de juego, sus planteamientos tácticos, basados en aquellos complejos e innovadores sistemas que había descubierto visionando partidos de la selección húngara, fueron toda una revolución. Logró mezclar esa riqueza táctica con el carácter indómito y la garra tan típica del jugador escocés, dando como resultado un fútbol dinámico, ofensivo y muy vistoso. Esa fue su principal seña de identidad. Esa y la cantidad de jóvenes canteranos que ascendió y que consolidó en el primer equipo. La mayoría habían pasado por sus manos cuando estuvo al frente años atrás del equipo reserva. Frases suyas como "La única forma de traer a los aficionados al estadio es hacer que se diviertan. Por tanto, hagámoslo" o "el mejor sitio para defender es el área rival" resumen muy bien su filosofía de juego. 

Las ligas, en la década anterior tan esquivas, comienzan a caer de forma consecutiva. Hasta en 9 ocasiones seguidas logra colocar al Celtic en lo más alto de la clasificación. En Escocia ya no tienen rival, así que el siguiente paso era ser competitivos en las competiciones europeas, donde el equipo comienza a hacerse un nombre. En 1965 están a punto de clasificarse para la final de la Recopa de Europa. Pero, un polémico arbitraje en Anfield, en el que se le anula un gol legal a Bobby Lennox a 5 minutos del final, les impide eliminar al todopoderoso Liverpool FC. Pero, sin duda, su momento álgido llegaría en la Copa de Europa de 1967. Un Celtic que funcionaba con la fiabilidad y precisión de un reloj suizo, se fue deshaciendo de los campeones nacionales de las diferentes ligas europeas con una facilidad pasmosa. Primero el Nantes francés, luego el Zurich suizo dirigido por Kubala, más tarde el Duckla Praga... Tan sólo pasó algunos apuros ante la sorprendente Vojvodina yugoslava del viejo zorro Vujadin Boskov, a la que eliminaron con un gol en los instantes finales. En la final, que aquel año se celebraba en Lisboa, les esperaba el todopoderoso Inter de Milán, el equipo que hizo del catenaccio un arte. La escuadra transalpina repleta de figuras como Corso, Mazzola, Jair da Costa, o el balón de oro español Luis Suárez, estaba considerado como el mejor equipo del mundo. Las dos temporadas anteriores habían hecho doblete, Copa de Europa y Copa Intercontinental, lo que le valió el sobrenombre de "La Grande Inter". Además, en su banquillo, contaban con el prestigioso Helenio Herrera, uno de los entrenadores más revolucionarios y laureados en la historia del fútbol. 

Los pronósticos no eran muy favorables al Celtic. La mayoría de expertos consideraban como un equipo vistoso pero muy bisoño y que poco, o nada, podía hacer frente al experimentado y potente once italiano, que llegaba de eliminar al todopoderoso Real Madrid. Sin embargo los escoceses, lejos de amilanarse, tenían la motivación de convertirse en el primer equipo británico que ganase la Copa de Europa. Nadie lo había conseguido antes. Hasta ese momento, las Copas de Europa únicamente habían ido a engrosar las vitrinas de clubes españoles, portugueses e italianos. Además, todos sus jugadores eran de Glasgow o de su extrarradio, lo que le confería una mayor cohesión grupal, y un sentido de pertenencia que no se da en los clubes hechos a base de talonario. Sin lugar a dudas, se trataba de un partido de contrastes entre dos equipos totalmente antagonistas.

Fuente: PES miti del Calcio
Como era de esperar, la fiel hinchada católica se desplazó en masa hasta la capital portuguesa para animar a los suyos en una oportunidad histórica para colarse entre la élite del fútbol mundial. En las declaraciones previas al partido, Jock Stein daba esperanza a los más de 15.000 seguidores escoceses que acompañaban al equipo, anunciando que 
"vamos a atacar como nunca atacamos antes" como mejor forma de contrarrestar el ramplón, pero efectivo, catenaccio italiano. Y así fue. El partido comenzó con el once escocés atacando por las bandas con los extremos Lennox y Johnstone, y los italianos esperando pacientemente por su oportunidad replegados atrás en su campo. Y esta no tardó en llegar cuando Mazzola adelantó de penalti a los italianos, cuando menos lo merecían. Los inexpertos escoceses, que ya habían estrellado dos tiros al palo, acusaron el golpe y empezaron a precipitarse y a tomar malas decisiones en su juego. En los minutos finales del primer tiempo, el Inter tuvo contra las cuerdas al Celtic, y pudo cerrar el partido por medio de varias contras muy claras. Permitió que el Celtic llegase vivo al descanso y los escoceses milagrosamente revivieron. Lejos de tomar más precauciones defensivas, como todo el mundo esperaba, redoblaron su apuesta ofensiva metiendo más jugadores de ataque. El ritmo frenético al que jugaban los escoceses, con y sin balón, comenzó a pasarle factura a los italianos. A medida que pasaban los minutos, la superioridad física del Celtic era más patente y, fruto de ello, en el muro defensivo interista comienzan a aparecer las primeras fisuras. Las acometidas escocesas se suceden una y otra vez ante un equipo italiano que deambula por el campo totalmente roto. El lateral Gemmell consiguió empatar el partido tras un potente disparo con el Inter completamente hundido en su área, con hasta 9 jugadores defendiendo en ella. El rodillo escocés no cesa, huele sangre y, cinco minutos más tarde llega el segundo gol escocés, obra de Chalmers, cuando solo restaban 6 minutos para cumplirse el tiempo reglamentario. Habían cumplido a rajatabla las instrucciones de Jock Stein justo antes de saltar al campo: "salgan y disfruten". Los italianos acusaron demasiado las bajas de Luis Suárez y Jair da Costa. Acostumbrados a un fútbol conservador, más de esperar que de proponer y de ganar por la mínima, no supieron contrarrestar el vendaval de fútbol escocés. 

Aquella derrota supuso el final de aquel Inter y de su entrenador, Helenio Herrera, que acabaría abandonando el club. Elegante en la derrota, reconoció que "nosotros no podemos tener ninguna queja. El Celtic mereció la victoria. Fuimos golpeados por la fuerza del Celtic. Aunque nosotros perdiéramos, el encuentro fue una victoria para el deporte". Al Celtic, la victoria le colocó en el mapa de los grandes clubes europeos del momento. Los jugadores fueron bautizados como Los Leones de Lisboa, y Jock Stein fue galardonado con la Orden del Imperio Británico. Además, una grada de Celtic Park, desde esa temporada, lleva su nombre en su honor. A día de hoy está considerado como el mejor entrenador escocés de la historia, por delante de Álex Ferguson.