Siempre escuchamos que el deporte no debe de ser lo más aséptico posible pero nada más lejos de la realidad. El deporte moderno, desde su nacimiento en la Inglaterra de mediados del siglo XIX, no puede vivir de espaldas a la sociedad en la que se desarrolla, y de la que es fiel reflejo, y mantiene una estrecha relación con la política. Decir que deporte y política no deberían de relacionarse es la excusa perfecta para la aparición de la corrupción. Se dice "no es política, es sólo deporte" y, de esa forma, no hay que rendir cuentas, de todo lo que se hace, ante gobiernos y organismos deportivos. Este apartado de Heráldica deportiva no es más que eso, un intento de explicar como aspectos las políticas institucionales, religiosas, sociales... han sido el motor que ha generado la creación de los clubes deportivos que han llegado hasta nuestros días.

No hay comentarios:
Publicar un comentario