10 febrero 2026

La guerra fría que ni los Juegos Olímpicos pudieron derretir

Los Juegos Olímpicos de Munich en 1972 han pasado a la historia por ser, si no la que más, al menos una de las ediciones más accidentadas de la historia del deporte. Ese año regresaban a Alemania, aquel país que acogió también en 1936 los Juegos Olímpicos de Berlín. Sin embargo, el panorama ya no era el mismo. No quedaba ni rastro del gobierno nazi de Adolf Hitler que había sumido al país teutón en el mayor de los desastres. La población, diezmada tras años de guerra sin cuartel, fue víctima de las absurdas políticas expansionistas de las potencias aliadas, siendo confinada en dos nuevos países: la República Federal Alemana y la República Democrática Alemana. El bloque occidental y el bloque comunista, fuertemente enfrentados, hacían valer cualquier ocasión, ya fuese deportiva o no, para intentar demostrar su superioridad sobre el otro. Y los Juegos Olímpicos no fueron la excepción. Pero, entre tanta tensión y medidas de seguridad, con los que nadie contaba era con "Septiembre Negro", un grupo terrorista palestino que se encargó de sembrar el pánico en la villa olímpica. En medio de la competición, el 5 de septiembre, 8 terroristas palestinos se infiltraron en la residencia de los deportistas, matando a 2 deportistas de la delegación israelí y tomando a 9 más como rehenes. En el intento de rescate, fallecerían los 9 rehenes israelíes, además de 5 terroristas palestinos y un policía alemán. 

Pero este incidente no iba a ser el único en el que la política se iba a mezclar con el deporte. La Guerra Fría entre el bloque comunista, encabezado por la Unión Soviética, y los Estados Unidos, estaba en pleno apogeo y, a falta de conflictos bélicos, el deporte se convirtió en un medio inmejorable para mostrar la superioridad política e ideológica sobre su odiado rival. Por entonces, los norteamericanos, ante la imposibilidad de mandar a sus estrellas de la NBA, por su estatus de jugadores profesionales, enviaban a sus mejores jugadores universitarios. Su superioridad era tal que incluso con sus jugadores amateurs, que rondaban los 20 años, habían sido capaces de alzarse con el oro en las anteriores siete citas olímpicas. Su racha inmaculada de más de cincuenta victorias, y ninguna derrota, hablaba por sí sola. Con semejante panorama, el oro parecía estar reservado para la selección norteamericana, teniendo que conformarse el resto de selecciones con las migajas. Pero no todos lo veían así. Hacía años que en la Unión Soviética y la extinta Yugoslavia, el baloncesto se había convertido casi en una cuestión de estado y las diferencias con el gigante norteamericano eran cada vez menores.

El torneo olímpico comenzó dándole continuidad al modelo competitivo de las últimas ediciones: dos grupos de ocho selecciones cada uno, clasificándose únicamente los dos primeros de cada uno para las semifinales. El combinado estadounidense se presentó con un equipo más bisoño e inexperto que el de ediciones anteriores, con jóvenes que apenas rondaban los 20 años. De hecho, por primera vez, ninguno de los componentes del equipo olímpico norteamericano había sido seleccionado en el draft de ese mismo verano (algunos sí ocuparán puestos altos, pero en las ediciones de 1973 y 1974). Aún así, partían con la vitola de grandes favoritos y de enemigo a batir por el resto de las selecciones clasificadas. Y, cuando la pelota comenzó a rodar, los resultados no hicieron más que confirmar las previsiones de los expertos. Estados Unidos se presentó a lo grande, sacando el rodillo a pasear frente a selecciones llamadas a estar arriba, como Checoslovaquia, Australia Cuba. Pero en el cuarto partido, Brasil, selección con la que nadie contaba, no sólo logró neutralizar su torrente ofensivo sino que además les obligó a exprimirse a tope para ganar por un exiguo 61-54. Aquello fue un punto de inflexión para el resto de selecciones, especialmente los soviéticos que, por primera vez, veían que derrotar a los norteamericanos no era tarea imposible. Además, en su grupo, la Unión Soviética no sólo ganó todos sus partidos, promediando más de 20 puntos de ventaja, sino que además se permitió el lujo de decidir qué otro país le acompañaría a semifinales. Un Yugoslavia - Unión Soviética en la séptima y última jornada de grupo, con los soviéticos ya clasificados y los plavis pendientes del basketaverage ante un posible triple empate con italianos y puertorriqueños, despejaría el camino hacia las medallas. La derrota yugoslava supondría dejar a un rival directo fuera, a la par que clasificaba a Italia, una selección a la que habían ganado cómodamente en la fase de grupos y que no sería rival en un hipotético duelo por las medallas. 

Los cruces de las semifinales depararon un Estados Unidos - Italia y un Unión Soviética - Cuba que, salvo sorpresa mayúscula, dejaban vislumbrar cual iba a ser la gran final. Los Estados Unidos cumplieron los pronósticos y ya, con más días de descanso de por medio, tras disputar los primeros siete partidos en tan sólo ocho días, sacaron de nuevo el rodillo y borraron del campo a Italia. Los transalpinos fueron capaces de parar en parte el arsenal ofensivo de Estados Unidos, pero en ataque se mostraron muy por debajo de su nivel condicionados por una excelente defensa norteamericana. El 68-38 final lo decía todo. Por su parte, los soviéticos, en lo que se presumía como un partido que no debería complicársele mucho, encontraron en su aliado político un hueso duro de roer. Cuba les obligó a exprimirse al máximo, llegando a ponerles en aprietos y crearles serias dudas en su juego durante varias fases del partido. Finalmente, los soviéticos se llevaron la victoria tras un ajustado 67-61 en el marcador.

La final más deseada por comunistas y capitalistas era ya una realidad. Pero más por los soviéticos porque, tan sólo unos días antes del torneo olímpico, el norteamericano Bobby Fischer se convirtió en el primer no soviético en alzarse con el título de Campeón del Mundo de Ajedrez. Su victoria ante el soviético Boris Spasski fue tomada por en el Kremlin como una humillación y los servicios secretos soviéticos, la KGB, no tardaron en tomar cartas en el asusnto. En un viaje relámpago, se presentaron en Múnich y le comunicaron a Vladimir Kondrashin, el técnico del equipo soviético de baloncesto, la necesidad imperiosa de devolver el golpe. El baloncesto, deporte creado por los norteamericanos, y en el que mostraban un dominio incontestable desde su inclusión como deporte olímpico en 1936, se presentaba como una ocasión inmejorable para ello. 

Los antecedentes no invitaban al optimismo tras el fiasco soviético durante el Campeonato del Mundo de 1970, en donde los de Alexander Gomelsky se tuvieron que conformar con el bronce. La llegada de Kondrashin, todo un estudioso del baloncesto no despertó inicialmente mucha confianza entre las altas esferas políticas y deportivas soviéticas. Fiel defensor de sus ideas, tras su nombramiento como seleccionador nacional dos años antes, había roto la tradición de que el CSKA de Moscú fuese la base del seleccionado soviético. En su lugar, sabiéndose inferior a los americanos, diseñó una selección muy física, con un gran compromiso defensivo, muy compenetrada y capaz de montar rápidos contrataques con los que desarbolar al rival. Su primera prueba de fuego fue el Campeonato de Europa de 1971, en donde ya se pudo vislumbrar un importante giro táctico en su equipo. A partir de ahí, las autoridades soviéticas le dieron carta blanca, reforzando su impronta en el grupo. Además, tenía la motivación extra de que, si lograba la victoria, el gobierno ruso se haría cargo de una costosa operación que su hijo, en silla de ruedas, necesitaba. 

Por su parte, el combinado norteamericano abogaba por una línea continuista, manteniendo en el cargo a Henry Iba, el técnico que les había llevado hasta el oro en las dos olimpiadas anteriores. Nadie reparó en sus métodos arcaicos, pero por otro lado entendibles en una persona de 70 años, ni en que llevase ya dos años apartado de los banquillos de la Universidad de Oklahoma State tras jubilarse. Tampoco pareció importar mucho que sus tres mejores jugadores renunciasen a ir con la selección por diferentes motivos. Julius Erving acaba de convertirse en profesional tras firmar por la ABA, Bill Walton renunció a vestir la camiseta nacional en protesta por la guerra de Vietnam, y Swen Nater se hartó de los métodos de Henry Iba y abandonó la concentración del equipo. Pensó que, a falta de sus mayores talentos ofensivos, cimentar sus victorias en una buena defensa debería de bastar para hacerse con su tercer oro olímpico consecutivo.

El 9 de Septiembre de 1972 las dos superpotencias mundiales se enfrentaban en un pabellón abarrotado de aficionados, que en su mayoría apoyaban al equipo americano. Los soviéticos comenzaron el partido jugando con gran personalidad, se notaba que era un bloque muy trabajado y que jugaba de memoria. Conocedores de sus limitaciones, pero también de los puntos débiles del rival, evitaban a toda costa de que el partido se convirtiese en un correcalles porque ahí llevaban todas las de perder. En su lugar, realizaron ataques largos, ralentizando constantemente el juego y poniendo en aprietos a la defensa americana con tiros certeros de media distancia. Por su parte, los estadounidenses no atinaban a desarbolar la defensa soviética que, además, se mostraba mucho más efectiva en el rebote. El 7-0 inicial a favor de los soviéticos hizo saltar las alarmas entre los universitarios que tardaron 4 minutos en anotar su primera canasta. Tratan de ajustar la defensa pero Sergei Belov los machaca una y otra vez, demostrando quien es el mejor jugador del torneo, aumentando la diferencia hasta un 21-11. Sin embargo, en los minutos finales, un arreón final de los estadounidenses acorta las diferencias hasta el 26-21 con el que se llega al descanso. Tras el paso por los vestuarios todo el mundo esperaba la remontada de los norteamericanos, pero esta no llegó. El juego se recrudecía a medida que pasaban los minutos y, víctima de una trifulca con el soviético Edeskho, los norteamericanos perdían a su ala-pívot Dwight Jones, el único que lograba frenar a los soviéticos bajo los aros. Poco después, un fuerte golpe contra el suelo les dejó sin Jim Brewer, su pivot. Estados Unidos acusó el golpe y, a diez minutos del final, de nuevo los soviéticos se fueron en el marcador (38-28). A Henry Iba no le queda otra que quemar todas las naves y morir matando. Renuncia a sus encorsetados sistemas y desata todo el talento que atesoran sus jugadores cuando le meten ritmo al juego. Ordena una presión a toda cancha que consigue, por primera vez, desarbolar la férrea defensa rusa. Doug Collins y Kevin Joyce lideraron la remontada norteamericana, llegando al último minuto tan sólo un punto abajo (49-48). Las dudas parecían atenazar a los soviéticos, más pendientes del reloj que de los complejos sistemas de juego. Comenzaron a acusar la presión de verse ganadores mientras veían como se desmoronaba su magistral plan en tan sólo unos minutos, ante la avalancha de juego de sus rivales. El estadio, contagiado del ambiente que reinaba en la pista, se convirtió en una auténtica olla a presión. 

Los soviéticos acometieron el que podía ser su último ataque tratando de agotar al máximo la posesión para realizar un último lanzamiento que le diese la puntilla a su rival. El balón quemaba en las manos, y nadie parecía atreverse a realizar el lanzamiento final. A punto de entrar en los 10 últimos segundos, el balón le llega a Aleksander Belov pero su lanzamiento es taponado por Tom McMillen. Su rechace lo cogió Sergei Belov, el máximo anotador del partido, quien, intentó pasar la pelota sin percatarse de que Doug Collins estaba al acecho. El escolta interceptó el balón y enfiló la canasta soviética dispuesto a culminar la gran remontada con una bandeja por el lado izquierdo. Pero, apareció por allí Zurab Sakandelidze para cometer sobre él una violenta falta, desentendiéndose por completo del balón mientras le empujaba por la espalda, en lo que hoy sin duda sería una falta antideportiva. Con 3 segundos aún por jugar, Collins deberá lanzar dos tiros libres para intentar ponerse por delante en el marcador por primera vez en todo el partido. Antes de que Collins se dirigiese a la línea de tiros libres, la mesa de anotadores mira hacia el banquillo soviético y les pregunta si quieren hacer uso del tiempo libre que aún les queda. En aquel momento, la norma les permitía solicitarlo antes del primer o segundo tiro libre. Kondrashin dice que ni hablar, prefiere esperar a ver el resultado del primer tiro para ver si lo necesita o no. Espera a que la presión de tener que anotar los dos tiros venza a Collins. Lo que no sabe es que es un jugador frío, probablemente el menos indicado para hacerle falta jugándose algo. 

Collins, tras recuperarse del gran golpe que ha recibido, anota el primer tiro y empata el partido 49-49. El pabellón estalla celebrándolo por todo lo alto, al mismo tiempo que uno de los entrenadores asistentes soviéticos corre a la mesa para solicitar un tiempo muerto. Los oficiales de mesa, atónitos, no reaccionan. Su inexperiencia en estos finales apretados les impide llegar a entender que el mismo equipo que hace tan sólo unos segundos habían rechazado el tiempo muerto ofrecido, ahora de repente lo demande con tanta urgencia. Entre que dudan qué hacer y hacen sonar la bocina, los árbitros ya le habían dado el balón a un Collins en plena ejecución de su segundo tiro libre. El escolta norteamericano no falla y, por primera vez en todo el partido, coloca a los Estados unidos por delante en el marcador (49-50). Con tres segundos por jugar aún, suena la bocina para parar el juego y darle el tiempo muerto solicitado a los soviéticos. Pero, por alguna razón desconocida, quizás por por el griterío ensordecedor o la tensión acumulada, el soviético Modestas Palauskas pone el balón en juego sacando de fondo sobre Sergei Belov y los árbitros paran el partido, cuando aún restaba un segundo por jugar. Varios jugadores e integrantes del equipo de Estados Unidos pensaron que era la bocina final del partido y comenzaron a celebrar la victoria. El cuerpo técnico soviético se dirigió hacia la mesa para exigir el tiempo muerto que no les habían concedido. Los americanos, que desconocían el error de la mesa, no comprendían la razón de las protestas ya que entendían que se había aplicado correctamente el reglamento.

Según el reglamento, el tiempo muerto ya no podía solicitarse. Collins anotó su segundo tiro libre y, con un segundo en el reloj, los soviéticos sacaron en corto para que Sergei Belov lanzase un tiro lejano a la desesperada. Los estadounidenses comenzaron a celebrar su octavo entorchado olímpico por todo lo alto, saltando y abrazándose por toda la pista. Por su parte, el grueso del equipo técnico y los jugadores soviéticos focalizaron su frustración con airadas protestas al equipo arbitral y la mesa de anotadores. 

La tensión con la que se había disputado el partido ahora se trasladaba a la zona técnica y a la mesa, donde las partes implicadas discutían acaloradamente. Es entonces cuando hizo su aparición el inglés William Jones, secretario general de la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto). En una decisión sin precedentes, bajó desde su palco y, unilateralmente, sin contar con nadie, ordenó al equipo arbitral que, tras el tiempo muerto, se reanudase de nuevo el partido con aún tres segundos por disputar en el marcador. El equipo norteamericano, inmerso en las celebraciones, no daba crédito a lo que estaban viendo. La indignación en su delegación fue tal que muchos jugadores están dispuestos a abandonar la cancha e irse a los vestuarios si tal decisión se lleva a cabo. Pero Henry Iba se niega. Dice que vuelvan a la cancha y ganen el partido. Su confianza en la victoria es tal que ni se molesta en poner a presionar el saque a su hombre más alto, Tom Burleson, de 2,24 metros, lo que hubiese dificultado mucho el saque a los soviéticos. 

Con ambos equipos en pista, se reanuda de nuevo el partido. Los soviéticos sacaron en corto buscando a Sergei Belov para que intentase anotar desde larga distancia, algo que ya había hacho varias veces a lo largo de su carrera. Sergei recibe, se gira y rápidamente arma el brazo para lanzar desde su propio campo sin que la pelota entre en el aro. Es entonces cuando, sin haber agotado los tres segundos, suena la bocina final. Los americanos vuelven a celebrar el título de nuevo y los soviéticos vuelven a dirigirse a la mesa para reclamar que únicamente se ha disputado 1 de los 3 segundos que restaban por jugar. La mesa de anotadores da la razón a los soviéticos porque en el momento de sacar de fondo, el reloj aún no se había puesto en 3 segundos (todavía marcaba el segundo que restaba de la última jugada previa al polémico tiempo muerto). Así que, por tercera vez, la URSS volverá a sacar de fondo. Ivan Edeshko, el hombre encargado del saque, en lugar de buscar en corto a Sergei Belov, extremadamente marcado, buscó sorprender a los americanos con un pase largo hacia la zona contraria. Sorprendentemente, Tom McMillen, el jugador norteamericano encargado de presionar el saque de fondo, en lugar de encimar a Edeshko, da un paso atrás con la idea de ayudar a presionar un previsible saque en corto. En el otro extremo de la pista Aleksander Belov recibe el pase medido que le ha enviado su compañero y, sobre la bocina, anota el definitivo 51-50 ante la estéril oposición de Kevin Joyce y Jim Forbes. Ahora son los soviéticos los que corren, saltan y se abrazan por todas las esquinas del campo celebrando la gesta de ser el primer equipo olímpico que derrota a los Estados Unidos. Éstos, por su parte, no están de acuerdo con todo lo acontecido. Henry Iba realizó una protesta formal que se dirimió entre 5 representantes de la FIBA. 

A las cuatro de la mañana, con los jugadores esperando por el veredicto final sentados en las gradas del estadio, se ratifica la victoria de la URSS por 3 votos a 2. Algo esperado, por otra parte, ya que los cinco delegados correspondían a Cuba, Polonia, Hungría (países comunistas todos), Puerto Rico e Italia. La polémica aumenta cuando se conoce que el árbitro principal del partido, el brasileño Renato Righetto, se ha negado a firmar el acta arbitral por estar indignado por cómo se ha gestionado el partido. Además, el delegado italiano que ha tomado partida en la reclamación norteamericana, afirmó que “yo he votado en blanco y han salido tres a dos a favor de los soviéticos. Ninguna papeleta en blanco”. A la mañana siguiente, cuando debían acudir a la ceremonia de la entrega de medallas, el equipo estadounidense partió de vuelta a casa. Rechazaron la plata olímpica porque sentían que les pertenecía un oro que les habían robado con aquel final tan polémico. A día de hoy, el Comité Olímpico Internacional guarda sus medallas en una caja fuerte de su sede de Suiza. Cada año, les envían una carta a la Federación Estadounidense de Baloncesto para que las acepten. Pero ellos, siguen negándose a recogerlas. Incluso hay alguno, como Kenny Davis, el capitán de aquel equipo, que en su testamento ha prohibido a sus herederos recoger esa medalla bajo ningún pretexto. 

La historia tuvo su epílogo durante la final de baloncesto de los Juegos Olímpicos de los Ángeles 1984. Allí, el alero Chris Mullin, amigo personal de Henry Iba, nada más ganar el oro olímpico, hizo que, para resarcirlo de aquel mal trago, fuese manteado por los miembros de aquel equipo de ensueño: Michael Jordan, Pat Ewing, Sam Perkins...
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06 febrero 2026

Arturo Martínez convocado con las selección sub-14 asturiana

Nuestro alumno de 2º de la ESO Arturo Martínez ha sido convocado por la Federación Asturiana de Fútbol. Arturo, jugador del infantil del TSK Roces, acudirá a la fase final del Campeonato Nacional de Selecciones Autonómicas sub-14, que se celebrará los días 6, 7 y 8 de febrero en la localidad gallega de A Coruña. La escuadra asturiana deberá batirse contra las homólogas de Melilla, Región de Murcia e Islas Baleares.

¡¡Suerte Arturo!!

03 febrero 2026

Examenes teóricos 4º ESO (2ª Evaluación)

Desde hoy miércoles 3 de febrero hasta el sábado 7, dispondrás de tiempo para completar tus exámenes teóricos tipo test sobre la U.P. 3 - Pinfuvote y U.P. 6 - VoleibolEs recomendable que, antes de realizar tus pruebas teóricas revises los apuntes que se os han subido aquí:  Recuerda que sólo dispones de un intento para completar tu cuestionario y que debes de hacerlo dentro del tiempo indicado, de lo contrario no se registrará.

              

Nos vamos a escalar al centro deportivo Climbat (1º ESO, Curso 2025-26)

El próximo viernes 27 de febrero nos vamos a escalar todos los 1º ESO a las instalaciones de Climbat, en el centro comercial Parque Astur. Se trata de una actividad complementaria con la que pretendemos poner el brocha final a la unidad de programación de escalada que hemos estado trabajando en 1º E.S.O. durante este segundo trimestre. Aquel alumnado que estén interesado en tomar parte de la actividad deben de entregar la correspondiente autorización junto a los 10 euros. Recordad que la fecha tope para el pago y la entrega de autorizaciones es el lunes 23 de Febrero

Unidad de Programación 6 - El Voleibol (4º ESO, Curso 2025-26)

La Unidad de Programación 6 - "Voleibol" es la que nos va a ocupar gran parte de este segundo trimestre, por lo que su relevancia sobre la nota va a ser importante. Aquí puedes descargarte todos los apuntes, prácticas y pruebas que vamos a realizar sobre ella. Recordad que los grupos bilingües deben presentar todas las prácticas íntegramente en inglés. 

U.P. 6 - Voleibol (Apuntes, Práctica equipo profesional y Retos)

Vocabulary     P#15 -Team Select your team     P#16 - Volleyball challenges

02 febrero 2026

Evaluación del alumnado organizador de los recreos del IES de Candás (2ª Evaluación, Curso 2025-26)

Estamos rematando el primer trimestre del curso 2025-26 y toca evaluar la labor que el alumnado de 2º de bachillerato, adscrito al programa de aprendizaje servicio, ha realizado a lo largo de este trimestre. Para ello, debes acceder a la modalidad/es en las que has participado (voleibol, fútbol, baloncesto, tenis de mesa, artístico, lúdico) y valorar el grado de satisfacción que has experimentado a lo largo de este trimestre con la gente que ha estado organizándolo. La evaluación es personalizada para cada alumnado organizador, no es grupal. Se debe acceder a la evaluación a través del correo institucional de educastur. Recuerda que la valoración va desde el 0 (totalmente descontento/a) al 5 (totalmente satisfecho/a) y que debes de ser lo más sincero/a posible. Sólo podrán contestar el cuestionario aquellas personas que hayan participado a lo largo de este curso en alguna de las actividades ofertadas para los recreos. Las respuestas de aquel alumnado que no haya participado en los recreos del IES serán anuladas. 

BALONCESTO            FÚTBOL            VOLEIBOL            TENIS DE MESA            ARTÍSTICOS            LÚDICOS

30 enero 2026

Citas

"Hace ya tiempo que no busco la felicidad. Incluso llego a pensar que está sobrevalorada. Solo pretendo vivir con intensidad, aceptando lo bueno y malo que por ello me toca, dos caras de una misma moneda. Quizás, como en otras ocasiones, cuando menos uno se lo espera, aparezca una pequeña esquina blanca entre tanta oscuridad y escepticismo. Quizás vivir sea esto". 

JORGE EGOCHEAGA
Médico y alpinista asturiano. Uno de los pioneros españoles en completar los 14 ochomiles. 

¿Sabías que...?

 ¿Sabías que los primeros animadores de los partidos fueron hombres?

Al contrario de lo que la creencia popular dice, las actividades de animación durante los eventos deportivos nacieron en las universidades norteamericanas como una actividad exclusiva para hombres. Varias personas destacadas de la sociedad estadounidense, como los ex-presidentes George Bush o Ronald Reagan, fueron animadores en su época universitaria. La entrada de las mujeres tiene lugar, sobre todo, a raíz de la II Guerra Mundial, cuando la mayoría de los hombres se habían alistado en el ejercito y había que completar los equipos de animación. Desde ese momento, la entrada de las chicas en el mundo de la animación ha estado en constante crecimiento, acaparando cada vez más protagonismo tanto en el número de participantes como en el diseño de las coreografías. Durante los últimos años, esta modalidad acrobática y artística, cada vez incluye a más chicos, con grupos de animación mixtos totalmente consolidados en muchos equipos profesionales: Los Ángeles Rams, New Orleans Saints, New England Patriots, Kansas City Chiefs y Minnesota Vikings.


U.P. 5 - Bádminton I (3º ESO, Curso 2025-26)

Comenzamos el segundo trimestre con el primer deporte que vamos a ver durante este curso: el Bádminton. Aquí tenéis los apuntes del tema, los instrumentos y los criterios que vamos a seguir tanto para evaluar como para calificar. Además os dejamos unos vídeos de apoyo que pueden seros de gran utilidad para mejorar tu técnica de cada golpeo de cara al examen práctico.


Saques    Clear     Lob     Drive     Drop      Mate     Dejada

26 enero 2026

Super size me (3º ESO, Curso 2025-26)

En los últimos años en Estados Unidos y en Europa, se está hablando de la “epidemia de obesidad” que alcanza a la infancia y a la población adulta. En 2003 una demanda judicial promovida por la obesidad de dos adolescentes contra McDonald´s, al estilo de las promovidas contra las compañías tabaqueras, es rechazada por el juez alegando que el abogado no había podido demostrar que la causa de la obesidad se debiera solamente a este consumo. Este hecho hace que Morgan Spurlock, el director de Super Size Me decidiera experimentar en su cuerpo, con la comida de la principal cadena de comida rápida de Estados Unidos y también del resto del mundo. Spurlock pasó un mes alimentándose únicamente en una cadena de comida rápida, consumiendo porciones gigantes cada vez que los dependientes se las ofrecían. Para analizar cómo la comida rápida está devorando al pueblo norteamericano, recorrió veinte ciudades de los Estados Unidos, entrevistó a expertos en salud pública, profesores de educación física, médicos, nutricionistas, cocineros, administradores para analizar las causas del aumento de la obesidad.

ACCESO AL DOCUMENTAL             CUESTIONARIO         QUESTIONNAIRE

Big Ten All-American soldiers on despite physical, emotional pain

On and off the court, Katie Douglas has been a soldier with the Purdue women’s basketball team. The All-American’s game attire has included oversized ankle braces, knee guards and elbow pads—enough armor to make her look ready for combat. “I went through wars in games and came out standing,” she says. The senior has been through concussions, tendinitis and reconstructive ankle surgery, plus three coaches. The injuries and coaching changes were the easy part. The tough part is the emotional pain. In the last three plus years, Douglas has lost her father to pancreatic cancer, a teammate to a drunken driver and her mother to breast cancer. "I’ve lost three people really close to me", she says. "A lot of people would have folded, given up. I’ve tried to soldier on.,I’m surrounded by great people. No matter what life throws at you, you have to get up. No matter what life throws at you, there’s somebody who’s got it worse". The 6-1 senior and two-time Big Ten player of the year, averaging 14.2 points, 4.4 rebounds, 3.5 assists and 2.7 steals, might be the most versatile player in the country. Equally comfortable at point guard, on the wing or on the low block, she often plays every position but center for the well respected Boilermakers. It’s hard to imagine anyone experiencing a greater range of emotions than Douglas. As a sophomore, she had the ball in the final seconds of Purdue’s win in the 1999 national title game before flinging it to the rafters in a moment of exquisite exhilaration. "It was an awesome feeling", she says. "All the hard work, sacrifice, everything we’d been through was all worth it". After Purdue’s opening win in the big ten tournament last year, Douglas sat on the floor, head in hands, sobbing because her mother was too ill to attend the game in the family’s hometown of Indianapolis. A few weeks later, her mother died. "Katie fell apart, just like the rest of us", says Kim Rastrelli, Katie’s sister and the oldest of four children. 

The recovery is ongoing for Katie and her three older siblings. They are applying lessons learned from Ken and Karen Douglas. "They were firm believers that life doesn’tcome to a grinding halt", Rastrelli says. "If you have something to do, you need to do it". When Katie’s father died on a Friday in June 1997, she was playing with the Indiana All-Stars in a two-game series against Kentucky. Katie wasn’t told about his death until Saturday after the first game. Following the funeral, she rejoined the team. In the same spirit, Rastrelli and brother Scott Douglas continue the family-owned business, Airline Fasteners, which distributes nailing and stapling equipment. Kim lives with her husband and child in the house where the Douglas children grew up. "We draw strength from our parents", Rastrelli says. "We realize you still have your life to lead, and you can’t be unhappy. My parents wouldn’t want that for us". Katie’s games are family events. But she wasn’t sure she wanted to return to school or play again after last spring. The difficult stretch began in March with Karen Douglas missing the early rounds of the BigTen tournament but summoning the strength to attend the final, which Purdue won. For the first weekend of the NCAA tournament, Karen stayed at Katie’s apartment in West Lafayette. "I wouldn’t trade that time together for anything", Katie says. "It was mother-daughter bonding time. She helped me get my new apartment organized, and decorated". Katie went 3-for-22 as Purdue got by Dartmouth 70-66 and then lost 76-74 to Oklahoma. Douglas received media and fan criticism for her uncharacteristic performance, though her trying circumstances weren’t known. "After we lost to Oklahoma, I wasn’t a pleasant person to be around", Douglas says. "I felt I let a lot of people down. I had a lot on my mind. That wasn’t me out there. I didn’t want to go back to school to face people. I was embarrassed. My mom told me to use it as a learning experience, to use it as motivation”. Karen Douglas also insisted Katie attend the Final Four, where she received Kodak All-America honors. It was the start of anemotional roller coaster for the Douglases in 2000. 

On April 15, Katie had reconstructive surgery on her right ankle. On the 18th, Kim gave birth to a son, Drew, who, 15 hours later, was in his grandmother’s arms in a different hospital. On the 28th, Karen Douglas died. Katie didn’t feel like resuming school. She took incompletes. She thought she should help care for her new nephew so Kim could return to the family business. But her mother, on her deathbed, had extracted a promise that Katie would return to school. "I was probably a bum for a while", says Katie, a communications major with a 3.6 grade-point average. “I know I was a bum for a while"But she got her class situation straightened out, baby-sat Drew, talked to teammates and friends, including ex-teammates and WNBA players Stephanie White-McCarty and Ukari Figgs. "I can’t even imagine what Katie’s gone through", says White- McCarty, now with the Indiana Fever and a frequent quest at the Douglas home. "Katie’s someone who’s internal. You’re not going to see a lot of emotion. You know she’s hurting. She’s got tremendous strength and courage". Since her mom’s death, Douglas has been inundated with mail, offering condolences as well as grieving suggestions: "It’s hard to read, but it’s been helpful". The basketball court has been a refuge. “That’s where I go to get away”, she says. "I’m not going to lie. There has been some hard days. But I love college basketball, love college and am trying to get the mostout of senior year". For games she wears a self-designed sweatband on her right elbow that contains her parents’ initials and the number 23, worn by ex-teammate Tiffany Young, who died in a 1999 car accident. "I tough it a lot", she says. "It makes me feel better". Her sense of humor, evident in her diaries for espn.com, remains intact. About her family nickname of Money Pit, she says: "I have a problem. I like to spend money, and I don’t have any". She might be drawing a WNBA salary soon. "In the right situation, she could have a long career in our league as a utility player", says Melissa McFerrin, general manager of the Washington Mystics

Douglas can post big numbers; she led the Big Ten in scoring last season at 21.1 points a game. She’s averaging seven less points this year, about what she scored as a sophomore on Purdue’s NCAA title team. "I’m not looking to score as much (this season)", she says. "I’m just trying to do the little things to make us successful. When the team needs a big basket, I still want to be the one to hit it". The lefty can take over games with a style based more on guile than speed, quickness or jumping ability. "She goes left; she doesn’t go right", says Penn State coach Rene Portland, who coached Douglas on the ‘99 World University Games team. But she goes left better than anyone in the country in that long, slow, lanky way. It’s been four years of saying, ‘"f you stop her, you stop them". She was great to coach. She motivates people. Katie grabs you and says, ‘Cut the crap. We’ve got to win this game.’ The very next play, she leads the charge. That’s why she’s so easy to follow"  She soldiers on. Says current coach Curry, who gave birth to a daughter recently: “We’re blessed to have Katie. If my little girl can grow up to be like Katie and I can be the mother Katie’s mom was, we’ll all be all right".

SPORT QUESTIONS
Write answers to each of the questions and make certain your answers are in complete sentences:

1. What has Katie Douglas’ game attire consisted of as a basketball player?
2. What types of injuries has Katie Douglas had during her career?
3. List the playing statistics for Katie Douglas during college.
4. What family disasters has Katie had during college?
5. What was the promise that Katie’s mother got from Katie on her death bed?
6. What does Katie wear when she plays that makes her feel better?

Guardia 1º y 2º ESO (26/01/2026)


Una vez completado el visionado del documental sobre Iñaki Ochoa de Olza, contesta a las siguientes preguntas:
1 - ¿Por que es famoso el Annapurna?
2 - ¿Cuántas personas a lo largo de la historia habían logrado completar la ruta que quería hacer Iñaki?
3 - ¿A partir de qué altura el ser humano comienza a tener problemas?
4 - ¿Qué hizo el compañero de Iñaki para tratar de mantenerlo con vida?
5 - ¿Cómo se llama el otro montañero español que participó en el rescate de Iñaki?
6 - ¿De qué enfermedad falleció Iñaki?
7 - Escribe un comentario personal acerca del documental que acabas de ver: qué te parecen este tipo de actividades físicas en el medio natural, cómo son los retos que afrontan, qué diferencias encuentras con otros deportes....



Contesta a las siguientes preguntas sobre el documental "Orbayu free again"

1- ¿Qué parentesco une a los protagonistas?
2- ¿En qué montaña abren una vía?
3- ¿En que país y región está esa montaña?
4- ¿Qué nombre le pusieron a la vía de escalada nueva que crearon?
5- ¿A quién avisaron para probar la nueva vía?

23 enero 2026

Citas

"Para ser un gran campeón, tienes que creer que eres el mejor, si no lo eres, haz como si lo fueras. Los campeones no se hacen en gimnasios, están hechos de algo inmaterial que tienen muy dentro de ellos. Es un deseo, un sueño, una visión".

MUHAMMAD ALI
Boxeador estadounidense, campeón olímpico en los Juegos Olímpicos de Roma 1960 y 3 veces de los pesos pesados (1971, 1974, 1975).


U.P. 3 - Bádminton (1º Bachiller, curso 2025-26)

Finalizado el bloque de contenidos correspondiente a las capacidades físicas vinculadas a la salud, comenzamos el segundo trimestre con el bloque de deportes. Nuestro primer deporte a lo largo del curso va a ser el bádminton, que nos va a llevar gran parte de las sesiones de este trimestre. Lo primero que debes de hacer es descargarte y leer detenidamente los apuntes que te facilitamos para que, luego durante las clases, te sea más fácil entender lo que se explica. Asimismo, en ellos tienes la relación de retos motrices y productos finales que se te van a pedir para superar la evaluación.

18 enero 2026

¿Sabías que...?

¿Sabías que la llama olímpica, uno de los símbolos más representativos de los Juegos Olímpicos, en la era moderna no se encendió hasta los Juegos Olímpicos de Amsterdam en 1928?

La tradición de la llama olímpica proviene de los Juegos Olímpicos de la antigüedad. Dado que el fuego tenía un carácter sagrado y que se utilizaba siempre, junto al sacrificio de animales, en el culto a los dioses, se prendía utilizando un skaphia, un artefacto que concentraba el calor de los rayos solares sobre la antorcha. La llama olímpica se colocaba, durante los cinco días que duraban las competiciones, delante del santuario dedicado a Hestia y de los templos dedicados a Zeus y Hera en la región de Olimpia, sede de las competiciones atléticas. Se sabe que este acto religioso fue celebrado ininterrumpidamente, como mínimo, desde el año 776 a.C. hasta el 393 d.C., tras la adopción del cristianismo como religión oficial del Imperio Romano. Entonces, todas las prácticas consideradas como paganas, entre las que estaban los juegos olímpicos, quedaban vetadas por el emperador Teodosio I el Grande. Hubo que esperar quince siglos hasta que regresasen de nuevo los juegos olímpicos, eso sí, en una visión más moderna. Para su primera edición, la de Atenas 1896, se recuperaron algunos emblemas y símbolos de la Grecia clásica pero entre ellos nunca estuvo el fuego sagrado. Hubo que esperar hasta la edición de Ámsterdam 1928 para que apareciese, por primera vez, un gran pebetero que albergase la llama olímpica mientras durase el evento. La idea corrió a cargo de Jan Wils, el arquitecto holandés que diseñó en estadio olímpico, que tuvo la feliz idea de colocar un gran pebetero sobre una torre de 40 metros de altura. Quería que se supiese a kilómetros de distancia que en Ámsterdam se estaban celebrando los juegos olímpicos. Eso sí, su encendido no corrió a cargo de ningún atleta, ni por una sacerdotisa. Fue encendido por un empleado de la compañía de gas al girar una manivela, al igual que ocurriría 4 años más tarde en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932.

Hubo que esperar hasta los Juegos Olímpicos de Berlin 1936 para que apareciesen, basándose en el culto que rendía el régimen nazi al fuego y su afición a las marchas nocturnas con antorchas, los relevos portando la llama olímpica. El alemán Carl Diem, secretario general del comité organizador de los llamados juegos nazis, con el objetivo de publicitar el gobierno de Adolf Hitler, tuvo la idea de conectar los Juegos Olímpicos modernos con la era antigua. Para ello, diseñó un relevo de antorchas que partiría de Grecia, y que iría recorriendo otros cinco países (Bulgaria, Yugoslavia, Hungría, Austria y Checoslovaquia), hasta llegar a Alemania. En total participaron 3.331 personas recorriendo 3.187 kilómetros, desde Olimpia hasta Berlín. El último relevo fue dado por el atleta alemán Fritz Schilgen, encargado de entrar al Estadio Olímpico de Berlín con la llama olímpica en la mano, y encender el pebetero. El evento fue inmortalizado por la cineasta nazi Leni Riefensthal en su documental Olimpia. Desde entonces, en cada nueva edición, se han ido sucediendo diferentes relevos desde las ruinas de Olimpia hasta la ciudad organizadora. 

📷La túnica de Neso

16 enero 2026

Ramiro Díaz, Campeón de Asturias de tiro con arco sub-18

Nuestro alumno de 1º de Bachiller, Ramiro Díaz, se ha proclamando la pasada semana Campeón de Asturias de tiro con arco, en la modalidad de arco recurvo. Con este resultado se clasifica para el Campeonato de España, que se celebrará en tierras vallisoletanas durante la última semana de Enero.

¡¡Enhorabuena y mucha suerte Ramiro!!

La carrera más sucia de la historia: Ben Johnson, Carl Lewis y la final de los 100 metros lisos de los JJOO de Seúl 1988 (2018)

Hace 30 años, Ben Johnson pulverizó el récord mundial de los 100 metros lisos, aplastando a Carl Lewis, y se hizo con el oro de los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988. Esa carrera ha quedado grabada para siempre en la mente de todos los seguidores del deporte, que siguieron, con una audiencia global millonaria, un evento de atletismo como nunca lo habían hecho antes ni después. El positivo de Ben Johnson sacudió al mundo, pero la historia era más compleja de lo que parecía. Prácticamente todos los finalistas han sido posteriormente relacionados de alguna manera con el dopaje. ¿Cómo fue cazado Ben Johnson? ¿Fue víctima de un sabotaje? Richard Moore desenreda esta compleja historia en la que el deporte se mezcla con el espionaje, la corrupción y la connivencia con el dopaje e intereses ocultos de altos dirigentes del deporte. Con nuevas revelaciones, este libro parte de entrevistas directas, con Johnson y Lewis, entre otros, para reconstruir todos los preparativos de esta carrera, la competición en sí, así como las repercusiones que el positivo tuvo.

Desde hoy, ya lo tienes a tu disposición dentro de nuestro #PLEIEF

15 enero 2026

¿Qué fue de... Johnny Weismüller?



Peter Johann Weissmüler, nació el 2 de junio de 1904 en Freidorf, una pequeña población a las afueras de la ciudad de Timisoara (Rumanía). Su familia, de ascendencia alemana, decidió emigrar a los Estados Unidos cuando él apenas contaba con 7 meses de vida. Se instalaron en 
 Windber (Pensilvania), una zona minera que contaba con una importante colonia de origen alemán. Lo primero que hicieron fue anglificar los nombres completos de todos los miembros de la familia, pasando el pequeño Johann a ser conocido desde entonces como Johnny Weissmuller. Al poco tiempo se mudaron a Chicago, en donde residían sus abuelos maternos, al encontrar unas mejores condiciones laborales de las que tenía su padre en la mina. En la ciudad del viento su padre comenzó a regentar una cervecería y su madre trabajó como jefa de cocina en un prestigioso negocio de restauración. La infancia de Johnny estuvo marcada por la poca salud que le acompañó en sus primeros años. Siempre fue un niño débil, muy propenso a los resfriados, mal comedor y muy poco amigo de ejercitarse físicamente como hacían sus coetáneos. Y en el colegio, como estudiante, su rendimiento era pésimo. Su familia, preocupada, empieza a sospechar que puede tener algún tipo de problema físico o enfermedad que justifique su mala salud. Y no van desencaminados porque con 9 años el médico le diagnosticó poliomelitis y una severa anemia. Como todavía faltaban varias décadas para que se descubriese la vacuna, entonces se le recomendó nadar para fortalecer su musculatura del tren inferior y así tratar de combatir la enfermedad. Las estadísticas indicaban que uno de cada tres afectados sufría parálisis total y, el resto, podrían sufrir secuelas perdiendo la movilidad de sus extremidades. Pocos lograban recuperarse bien.

Así que, a aquel niño tan frágil, no le quedó otro remedio que acudir todas las mañanas al gélido lago Michigan para hacer los ejercicios de natación que le habían prescrito. Y fue allí, en la playa de Fullerton, a orillas del lago, donde se gestó la más grande de sus victorias, la que le ganó a una enfermedad que causaba estragos entre los niños de su edad. La experiencia, en lo que parecía un sacrificio para alguien que no era muy dado a ocupar su tiempo libre con ejercicio físico, resultó más que gratificante. Además de mejorar su maltrecha salud, despierta en él un espíritu competitivo hasta entonces desconocido. E incluso hasta se le da bien. Poco a poco empieza a frecuentar algunas competiciones locales y a ganar sus primeros trofeos. Estaba tan entusiasmado que, cuando estaba cerca de cumplir los 12 años, falsificó su edad para poder acceder a los equipos deportivos de la Young Men´s Christian Association (YMCA). Allí recibirá un entrenamiento acuático más metódico y exhaustivo, lo que potenciará aún más si cabe su rendimiento en las pruebas de natación. El deporte le cambia a todos los niveles, y ahora incluso se atreve a probar otras disciplinas como las carreras pedestres o el salto de altura, destacando en ambas. Su físico también denota que el ejercicio físico está actuando positivamente sobre el joven Johnny, dejando atrás esa debilidad y delgadez extrema. Sin embargo, las cosas en casa no van tan bien. Su padre tiene que cerrar la cervecería porque entra en quiebra, y retornará a la mina. Se da a la bebida y se convierte en una persona completamente alcoholizada, que maltrató a su mujer e hijos en repetidas ocasiones. El divorcio del matrimonio supone el fin de un problema, pero también el comienzo de otro. Al joven Johnny no le queda otra que arrimar el hombro para ayudar económicamente a su madre. Abandonó sus estudios y comenzó a trabajar como ascensorista. Luego, también estuvo en el prestigioso Illinois Athletic Club, trabajando como mozo de cuadras. En todo este tiempo siguió sin descuidar sus obligaciones con la natación para seguir combatiendo aquellas enfermedades que en su día le habían diagnosticado. Un día, mientras se ejercitaba en su tiempo libre, en la piscina del Illinois Athletic Club, fue observado por el entrenador de la sección de natación, que no era otro que el célebre William Bachroch. Hábil como pocos para detectar el talento, supo ver antes que nadie el diamante en bruto que tenía entre sus manos con aquel joven desconocido. Johny, con él, no sólo encuentra a un entrenador, sino también a un mentor que, durante el resto de su carrera deportiva, será como el padre que ya no tiene. 

Con Bachroch comienza a competir a otro nivel más allá de las pruebas locales, en las que se imponía con facilidad. Con la ilusión de algún día poder ir a los Juegos Olímpicos, busca medirse a los mejores nadadores nacionales en las pruebas de la Unión Atlética Amateur. Con 17 años recién cumplidos hace su debut en la prueba de 50 yardas estilo libre y gana. Y un año más tarde, se coloca entre la élite de la natación mundial tras destrozar el récord mundial de los 100 metros, convirtiéndose en el primer nadador de la historia que era capaz de bajar del minuto. Los 57,4 que acreditó con 19 años dejaban atrás en más de 3 segundos al récord del mundo que hasta entonces estaba en posesión de su compatriota, el potente Duke Kahanamoku. Nadie duda de que Johnny debe de ser uno de los nadadores que conformen el equipo estadounidense que participe en los Juegos Olímpicos de París 1924. Sin embargo, hay  problema que lo impide, no tiene la nacionalidad. Al no haber nacido en los Estados Unidos no podrá ser seleccionado por este país, teniendo que hacerlo en su lugar alguno de los nuevos países que habían surgido tras la disolución del Imperio Austrohúngaro. Entonces decide emplear la partida de nacimiento de su hermano, con el que compartía segundo nombre y tenía la nacionalidad norteamericana. Nadie se dio cuenta del detalle y pudo ser convocado por los Estados Unidos para participar en el evento olímpico.

Con su impresionante físico, 1,90 metros y 95 kilos, se convierte en uno de los focos mediáticos en las calles de París. Además, durante los entrenamientos, cautiva a los espectadores por su elegante estilo y por los cómicos saltos de trampolín que hace junto a su compatriota Stubby Krugger. Se hacen tan populares que el público demanda esos saltos, a lo que ambos nadadores acceden gustosamente, pese al riesgo que conlleva, antes de la realización de alguna prueba. Como máximo favorito, Johnny conquista el oro en los 100 metros, récord olímpico incluido, dejando los sitios restantes del pódium a los dos hermanos Kahanamoku. Sin apenas tiempo para recuperarse del esfuerzo, se dispone para la final de los 400 metros libres, donde el sueco Arne Borg, plusmarquista mundial, figura en todas las quinielas como gran favorito a llevarse el oro. Pero alguien que ha librado, y ganado, la batalla a una enfermedad tan dura como la poliomelitis nunca se dará por vencido. Tras un inicio de prueba muy parejo, Johnny y Arne se alternan en cabeza con diferencias mínimas durante los primeros 300 metros. Pero es Johnny quien, en el último 100 de la prueba, se impone a lo grande, distanciando a su rival en casi 20 metros, para hacerse con su segundo oro olímpico, récord mundial incluido. Lejos de conformarse con su gesta, con apenas 2 horas para recuperarse de la prueba de los 400, compitió en el relevo 4x200 estilo libre, estableciendo un tercer récord mundial y, con ello, su tercer oro. Por si fuera poco, cerrará un día de ensueño conquistando el bronce con el equipo estadounidense de waterpolo

Durante los años siguientes el único rival al que Johnny tendrá que hacer frente es a él mismo. Sus retos se reducen a batir las marcas mundiales que él mismo ha fijado. Paralelamente a sus entrenamientos, encuentra trabajo junto a los guardacostas, colaborando con ellos en muchas acciones de salvamento. La más famosa fue en 1927, cuando logra salvar a más de 60 personas de morir ahogadas, la mayoría niños, tras hundirse un crucero. También sigue practicando otras modalidades deportivas como las carreras pedestres. Ese mismo año, mientras disputaba la prestigiosa maratón de Chicago, observó que, cerca de donde estaba, un barco se iba a pique. Se desentendió por completo de la carrera, y se volcó en prestar socorro a los tripulantes, logrando salvar a 11 personas. Su fama no cesa de crecer y se presenta en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928 con tal. Lleva años sin ser derrotado y, en la final de los 100 metros, el húngaro István Barany, parece que está a punto de hacerlo. Pero Johnny, como los grandes campeones, sacó lo mejor de sí mismo en una situación límite y no sólo ganó su cuarto oro, sino que además batió su propio récord de nuevo. Dos horas después, logrará el que será su quinto y último oro olímpico, récord mundial incluido, con el relevo 4x200 estilo libre. A su regreso a los Estados Unidos son varias las empresas que están interesadas en aprovechar el tirón mediático de su físico imponente y, como no, su gran popularidad. Se convierte en modelo y representante de la marca de ropa interior BVD, cobrando un sueldo de 500 dólares semanales. Viajó por todo el país promocionando la marca: distribuyó personalmente folletos, ofreció espectáculos de natación, hizo actos en los que firmaba autógrafos a los asistentes... Y así, sin buscarlo, se le abrió una nueva puerta con la que jamás había soñado: Hollywood.

Le ofrecen un pequeño papel en el corto "Campeones de cristal", a lo que le sigue otra fugaz aparición como un Adonis en la película "Glorificando a la chica americana". No obstante, Johnny supo mantener los pies en la tierra y siguió priorizando su faceta de deportista, sin descuidar los entrenamientos con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932 metidos entre ceja y ceja. Pero todo cambia en 1931, cuando la industria de Hollywood comienza a perfilar los actores que darán vida al popular personaje de los comics, Tarzán. Inicialmente, la Metro Goldwin Mayer (MGM) había pensado que el papel de Tarzán fuese para Herman Brix, otro medallista olímpico que empezaba a hacer sus pinitos en el cine. Pero, desgraciadamente, éste se había lesionado mientras grababa la película Touchdown. El destino hace que Johnny, que estaba en medio de una de sus giras promocionales, y Cyril Hume, que estaba perfilando la adaptación de la película, coincidan en la piscina del hotel en el que se alojaban. Hume quedó impresionado por el estilo que tenía Johnny nadando pero, sobre todo, cuando lo ve emerger de la piscina. Ahí supo que él era "el único hombre que es natural y que puede actuar sin ropa", y que nadie mejor que él podría encarnar el papel de Tarzán. Su primera película, "Tarzán de los monos", será estrenada en 1932 y alcanzando un éxito inusitado, especialmente entre los jóvenes y el público femenino. Aunque su personaje tenga ciertas diferencias con el del cómic, el público quedó cautivado por el papel de Johnny y pide más aventuras de Tarzán. Pero Johnny debe atender antes a la cita olímpica que encima, ese año, será en casa. Y ahí es cuando, por primera vez, se empieza a cuestionar si realmente le merece la pena seguir coleccionando laureles o, en su lugar, debería dar el salto al cine y, económicamente, dejar su vida resuelta. 

A nivel deportivo ya lo había ganado todo, con el añadido de haber batido hasta en 67 ocasiones el récord mundial. Aún así, quiso participar por tercera vez en unos juegos olímpicos. Como vigente campeón olímpico, creía tener derecho a defender su corona. Sin embargo, fue vetado por el Comité Olímpico Internacional ya que consideraba que había perdido su condición de deportista amateur por todos los contratos de los que se había beneficiado a lo largo de estos últimos años. Aquello fue un gran palo para Johnny pero, a la vez, le allanó el camino a la hora de volcarse definitivamente en su carrera cinematográfica. Firma un contrato de diez años con la MGM para hacer las futuras películas de Tarzán y acudirá a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, esta vez como espectador. Pero la fama tiene también su lado negativo y es que la MGM cree que, si el público femenino se entera de que Johnny estaba casado, su popularidad descenderá. Así que en 1933 rompe su matrimonio con Bobbe Arnst, que percibirá en compensación 10.000 dólares de la MGM para resarcirse de su dolor. Sin embargo, a los pocos meses anunciaba que se había vuelto a casar, esta vez con la actriz mexicana de moda en Hollywood, Lupe Vélez. Mientras tanto, siguió protagonizando películas de Tarzán para la MGM, con quien agotó el contrato que les unía. En 1942 firma con otra productora, RKO, con la que protagoniza otras seis películas más de Tarzán. Entre ambas productoras protagonizó un total de doce películas, engrosando su cuenta corriente con algo más de 2 millones de dólares de la época, todo un dineral. Pero los años van pasando y su cuerpo, por mucho que se cuidaba, ya no era el de antes. En un intento por seguir explotando el papel de Tarzán, en 1948 protagoniza "Jim de la Selva" una especie de versión de su personaje de antaño, pero más entrado en años y vestido con ropa de cazador. Incluso llevó este personaje al formato de serie, pero nunca alcanzaría el éxito de su personaje anterior.

En 1955 comienza a desentenderse del mundo de la interpretación y de todo lo que le rodea. Se le ve más preocupado por sacar adelante sus negocios particulares en Fort Lauderdale, que en buscar nuevos papeles en Hollywood. En uno de sus viajes de negocios a La Habana, le pilló el estallido de la revolución cubana y fue detenido, mientras jugaba al golf con sus amigos, por un grupo de revolucionarios. Cuando la cosa empezaba a ponerse fea, porque estaban siendo encañonados, no se le ocurrió otra cosa más que dar el grito que tan popular había hecho Tarzán, mientras se aporreaba enérgicamente el pecho. Los combatientes lo reconocieron inmediatamente, depusieron las armas, le estrecharon las manos e incluso le pidieron autógrafos. Y la cosa no acabó ahí, incluso acabaron escoltándolos primero hasta su hotel y, finalmente, hasta el aeropuerto para abandonar la isla. Su carrera deportiva recibió un merecido reconocimiento cuando en 1965 es incluido dentro del Salón de la Fama de la Natación Internacional. En 1974 le diagnosticaron un problema cardiaco, que marcaría el inicio se los problemas de salud que le acompañarían durante el resto de sus días. Tras sufrir varios derrames cerebrales fue internado en un hospital de California especializado en tratar a actores y personalidades famosas. No durará mucho en él. Comenzó a tener serios problemas para reconocer a los suyos y fue entonces cuando su quinta, y última, mujer decidió llevárselo a Acapulco. Allí falleció a principios del año 1984 víctima de un edema pulmonar. Dicen los que le conocían que murió creyéndose Tarzán y que, justo antes de morir, dio el grito tan típico de su personaje. A su entierro no asistieron ni compañeros de profesión, ni familiares, pero sí más de 1000 mexicanos. En Estados Unidos, el presidente Ronald Reagan, que también había sido actor como él, decidió honrarle con una salva de 21 cañonazos, como si fuera un Jefe de Estado. 
📷Wikipedia, Mundo deportivo, 20 minutos

09 enero 2026

Heráldica deportiva: Società Sportiva Lazio

La Societá Sportiva Lazio es un equipo de fútbol italiano perteneciente a la ciudad de Roma (Italia). Su fundación data del año 1900 cuando un grupo de jóvenes romanos muy aficionados a la práctica de ejercicio físico, entre los que había atletas y militares de élite, decidieron crear la Societá Podística Lazio. El escudo representa a un águila, en clara alusión al emblema del imperio romano, y que representa poder, victoria y éxito. También fue escogida porque es el animal representativo de Zeus, el rey de los dioses olímpicos. El águila descansa sobre un escudo con dos franjas azules celestes y una blanca, que darán pie al uniforme del club. La elección de estos colores fue en alusión a la influencia de la antigua Grecia sobre Roma, así como por ser la patria de los Juegos Olímpicos de la antigüedad. Todo esto le ha valido a sus seguidores los apelativos de Il Biancocelesti (Los blanquicelestes), Le aquile (Las águilas) o Gli Aquilotti (Las pequeñas águilas). Actualmente está considerado como el sexto equipo de Italia en lo que a número de seguidores se refiere. Sus aficionados están hermanados con la hinchada del Inter de Milán y la modesta Sportiva Triestina. Por contra, guardan una gran rivalidad con sus vecinos de la A.S. Roma, el A.C. Milán y la Juventus de Turín.

Durante los últimos años se ha asociado erróneamente el águila del escudo a movimientos neofascistas pero, salvo un reducido grupo de ultras que sí profesan esta orientación política y que son fuertemente rechazados por el resto de la grada, nada más lejos de la realidad.  El diseño del escudo fue realizado casi 10 años antes de la fundación del Partido Nacional Fascista de Benito Mussolini. Y, cuando éste llegó al poder, la Lazio fue el único club romano que rechazó formar parte del equipo que el régimen fascista creó, la actual A.S. Roma, unificando el resto de equipos romanos. Es un club muy activo a nivel social, tomando partida en campañas contra el racismo, el terrorismo y la mafia, o colaborando con organismos como la Cruz Roja Italiana o la ONU.