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10 febrero 2026

La guerra fría que ni los Juegos Olímpicos pudieron derretir

Los Juegos Olímpicos de Munich en 1972 suponían el regreso del movimiento olímpico a tierras alemanas tras los polémicos Juegos Olímpicos de Berlín en 1936. Todo apuntaba a que, tras dejar atrás los años oscuros del movimiento nazi, la cita olímpica iba a transcurrir con total normalidad. Pero nada más lejos de la realidad, esta nueva edición pasará a la historia por sufrir el primer atentado de gran magnitud contra el movimiento olímpico. A las 4 de la mañana del día 5 de septiembre, 8 terroristas palestinos, pertenecientes al grupo Septiembre Negro, saltaron la valla de la villa olímpica disfrazados de atletas y con las armas escondidas en bolsas de deporte, penetraron en el pabellón en donde se alojaban las delegaciones de Uruguay, Israel y Hong Kong. Nada más entrar en las habitaciones israelís se cobraron sus 2 primeras víctimas disparando sobre el entrenador de halterofilia Moshe Weinberg y su pupilo Yosef Romano. Acto seguido, tomaron como rehenes a 9 miembros más de la delegación hebrea: 4 deportistas, 2 árbitros y 3 entrenadores. Intentaron hacerse con alguno más pero varios lograron escapar tras romper una ventana. Los asaltantes demandaban la liberación de 234 prisioneros palestinos alojados en las cárceles israelís, además de dos miembros de la guerrilla comunista urbana del Ejercito Rojo. La policía alemana trató de intervenir en el secuestro pero cometieron la torpeza de permitir que la televisión lo retransmitiese en directo, con lo que los asaltantes pudieron ver en todo momento lo que estaba ocurriendo. Finalmente, los terroristas y sus rehenes se trasladaron en 3 helicópteros hasta la base aérea de Fürstenfeldbruck, perteneciente a la OTAN. Allí tendría lugar un violento tiroteo en el que fallecerían 5 secuestradores, los 9 rehenes israelís, un policía y un piloto de helicóptero. Muchas voces pidieron cancelar los juegos, incluso hubo países que recogieron a su delegación al completo y regresaron a sus países de origen. Pero, tras celebrarse una misa en el estadio olímpico, el Comité Olímpico Internacional decidió que los juegos debían de seguir. 

Así que, cuando parecía que el deporte iba dejando un poco de lado todo ese componente ideológico que le es inherente, de nuevo aparecieron los problemas. La Guerra Fría entre el bloque comunista, encabezado por la Unión Soviética, y los Estados Unidos, estaba en pleno apogeo y, a falta de conflictos bélicos, el deporte se convirtió en un medio inmejorable para mostrar la superioridad política e ideológica sobre su odiado rival. Por entonces, los norteamericanos, ante la imposibilidad de mandar a sus estrellas de la NBA por su estatus de jugadores profesionales, enviaban a sus mejores jugadores universitarios. Su superioridad era tal que incluso con sus jugadores amateurs, que rondaban los 20 años, habían sido capaces de alzarse con el oro en las anteriores siete citas olímpicas. Su racha inmaculada de más de cincuenta victorias, y ninguna derrota, hablaba por sí sola. Con semejante panorama, el oro parecía estar reservado para la selección norteamericana, teniendo que conformarse el resto de selecciones con las migajas. Pero no todos lo veían así. Hacía años que en la Unión Soviética y la extinta Yugoslavia, el baloncesto se había convertido casi en una cuestión de estado y las diferencias con el gigante norteamericano eran cada vez menores.

El torneo olímpico comenzó dándole continuidad al modelo competitivo de las últimas ediciones: dos grupos de ocho selecciones cada uno, clasificándose únicamente los dos primeros de cada uno para las semifinales. El combinado estadounidense se presentó con un equipo más bisoño e inexperto que el de ediciones anteriores, con jóvenes que apenas rondaban los 20 años. De hecho, por primera vez, ninguno de los componentes del equipo olímpico norteamericano había sido seleccionado en el draft de ese mismo verano (algunos sí ocuparán puestos altos, pero en las ediciones de 1973 y 1974). Aún así, partían con la vitola de grandes favoritos y de enemigo a batir por el resto de las selecciones clasificadas. Y, cuando la pelota comenzó a rodar, los resultados no hicieron más que confirmar las previsiones de los expertos. Estados Unidos se presentó a lo grande, sacando el rodillo a pasear frente a selecciones llamadas a estar arriba, como Checoslovaquia, Australia Cuba. Pero en el cuarto partido, Brasil, selección con la que nadie contaba, no sólo logró neutralizar su torrente ofensivo sino que además les obligó a exprimirse a tope para ganar por un exiguo 61-54. Aquello fue un punto de inflexión para el resto de selecciones, especialmente los soviéticos que, por primera vez, veían que derrotar a los norteamericanos no era tarea imposible. Además, en su grupo, la Unión Soviética no sólo ganó todos sus partidos, promediando más de 20 puntos de ventaja, sino que además se permitió el lujo de decidir qué otro país le acompañaría a semifinales. Un Yugoslavia - Unión Soviética en la séptima y última jornada de grupo, con los soviéticos ya clasificados y los plavis pendientes del basketaverage ante un posible triple empate con italianos y puertorriqueños, despejaría el camino hacia las medallas. La derrota yugoslava supondría dejar a un rival directo fuera, a la par que clasificaba a Italia, una selección a la que habían ganado cómodamente en la fase de grupos y que no sería rival en un hipotético duelo por las medallas. 

Los cruces de las semifinales depararon un Estados Unidos - Italia y un Unión Soviética - Cuba que, salvo sorpresa mayúscula, dejaban vislumbrar cual iba a ser la gran final. Los Estados Unidos cumplieron los pronósticos y ya, con más días de descanso de por medio, tras disputar los primeros siete partidos en tan sólo ocho días, sacaron de nuevo el rodillo y borraron del campo a Italia. Los transalpinos fueron capaces de parar en parte el arsenal ofensivo de Estados Unidos, pero en ataque se mostraron muy por debajo de su nivel condicionados por una excelente defensa norteamericana. El 68-38 final lo decía todo. Por su parte, los soviéticos, en lo que se presumía como un partido que no debería complicársele mucho, encontraron en su aliado político un hueso duro de roer. Cuba les obligó a exprimirse al máximo, llegando a ponerles en aprietos y crearles serias dudas en su juego durante varias fases del partido. Finalmente, los soviéticos se llevaron la victoria tras un ajustado 67-61 en el marcador.

La final más deseada por comunistas y capitalistas era ya una realidad. Pero más por los soviéticos porque, tan sólo unos días antes del torneo olímpico, el norteamericano Bobby Fischer se convirtió en el primer no soviético en alzarse con el título de Campeón del Mundo de Ajedrez. Su victoria ante el soviético Boris Spasski fue tomada por en el Kremlin como una humillación y los servicios secretos soviéticos, la KGB, no tardaron en tomar cartas en el asusnto. En un viaje relámpago, se presentaron en Múnich y le comunicaron a Vladimir Kondrashin, el técnico del equipo soviético de baloncesto, la necesidad imperiosa de devolver el golpe. El baloncesto, deporte creado por los norteamericanos, y en el que mostraban un dominio incontestable desde su inclusión como deporte olímpico en 1936, se presentaba como una ocasión inmejorable para ello. 

Los antecedentes no invitaban al optimismo tras el fiasco soviético durante el Campeonato del Mundo de 1970, en donde los de Alexander Gomelsky se tuvieron que conformar con el bronce. La llegada de Kondrashin, todo un estudioso del baloncesto no despertó inicialmente mucha confianza entre las altas esferas políticas y deportivas soviéticas. Fiel defensor de sus ideas, tras su nombramiento como seleccionador nacional dos años antes, había roto la tradición de que el CSKA de Moscú fuese la base del seleccionado soviético. En su lugar, sabiéndose inferior a los americanos, diseñó una selección muy física, con un gran compromiso defensivo, muy compenetrada y capaz de montar rápidos contrataques con los que desarbolar al rival. Su primera prueba de fuego fue el Campeonato de Europa de 1971, en donde ya se pudo vislumbrar un importante giro táctico en su equipo. A partir de ahí, las autoridades soviéticas le dieron carta blanca, reforzando su impronta en el grupo. Además, tenía la motivación extra de que, si lograba la victoria, el gobierno ruso se haría cargo de una costosa operación que su hijo, en silla de ruedas, necesitaba. 

Por su parte, el combinado norteamericano abogaba por una línea continuista, manteniendo en el cargo a Henry Iba, el técnico que les había llevado hasta el oro en las dos olimpiadas anteriores. Nadie reparó en sus métodos arcaicos, pero por otro lado entendibles en una persona de 70 años, ni en que llevase ya dos años apartado de los banquillos de la Universidad de Oklahoma State tras jubilarse. Tampoco pareció importar mucho que sus tres mejores jugadores renunciasen a ir con la selección por diferentes motivos. Julius Erving acaba de convertirse en profesional tras firmar por la ABA, Bill Walton renunció a vestir la camiseta nacional en protesta por la guerra de Vietnam, y Swen Nater se hartó de los métodos de Henry Iba y abandonó la concentración del equipo. Pensó que, a falta de sus mayores talentos ofensivos, cimentar sus victorias en una buena defensa debería de bastar para hacerse con su tercer oro olímpico consecutivo.

El 9 de Septiembre de 1972 las dos superpotencias mundiales se enfrentaban en un pabellón abarrotado de aficionados, que en su mayoría apoyaban al equipo americano. Los soviéticos comenzaron el partido jugando con gran personalidad, se notaba que era un bloque muy trabajado y que jugaba de memoria. Conocedores de sus limitaciones, pero también de los puntos débiles del rival, evitaban a toda costa de que el partido se convirtiese en un correcalles porque ahí llevaban todas las de perder. En su lugar, realizaron ataques largos, ralentizando constantemente el juego y poniendo en aprietos a la defensa americana con tiros certeros de media distancia. Por su parte, los estadounidenses no atinaban a desarbolar la defensa soviética que, además, se mostraba mucho más efectiva en el rebote. El 7-0 inicial a favor de los soviéticos hizo saltar las alarmas entre los universitarios que tardaron 4 minutos en anotar su primera canasta. Tratan de ajustar la defensa pero Sergei Belov los machaca una y otra vez, demostrando quien es el mejor jugador del torneo, aumentando la diferencia hasta un 21-11. Sin embargo, en los minutos finales, un arreón final de los estadounidenses acorta las diferencias hasta el 26-21 con el que se llega al descanso. Tras el paso por los vestuarios todo el mundo esperaba la remontada de los norteamericanos, pero esta no llegó. El juego se recrudecía a medida que pasaban los minutos y, víctima de una trifulca con el soviético Edeskho, los norteamericanos perdían a su ala-pívot Dwight Jones, el único que lograba frenar a los soviéticos bajo los aros. Poco después, un fuerte golpe contra el suelo les dejó sin Jim Brewer, su pivot. Estados Unidos acusó el golpe y, a diez minutos del final, de nuevo los soviéticos se fueron en el marcador (38-28). A Henry Iba no le queda otra que quemar todas las naves y morir matando. Renuncia a sus encorsetados sistemas y desata todo el talento que atesoran sus jugadores cuando le meten ritmo al juego. Ordena una presión a toda cancha que consigue, por primera vez, desarbolar la férrea defensa rusa. Doug Collins y Kevin Joyce lideraron la remontada norteamericana, llegando al último minuto tan sólo un punto abajo (49-48). Las dudas parecían atenazar a los soviéticos, más pendientes del reloj que de los complejos sistemas de juego. Comenzaron a acusar la presión de verse ganadores mientras veían como se desmoronaba su magistral plan en tan sólo unos minutos, ante la avalancha de juego de sus rivales. El estadio, contagiado del ambiente que reinaba en la pista, se convirtió en una auténtica olla a presión. 

Los soviéticos acometieron el que podía ser su último ataque tratando de agotar al máximo la posesión para realizar un último lanzamiento que le diese la puntilla a su rival. El balón quemaba en las manos, y nadie parecía atreverse a realizar el lanzamiento final. A punto de entrar en los 10 últimos segundos, el balón le llega a Aleksander Belov pero su lanzamiento es taponado por Tom McMillen. Su rechace lo cogió Sergei Belov, el máximo anotador del partido, quien, intentó pasar la pelota sin percatarse de que Doug Collins estaba al acecho. El escolta interceptó el balón y enfiló la canasta soviética dispuesto a culminar la gran remontada con una bandeja por el lado izquierdo. Pero, apareció por allí Zurab Sakandelidze para cometer sobre él una violenta falta, desentendiéndose por completo del balón mientras le empujaba por la espalda, en lo que hoy sin duda sería una falta antideportiva. Con 3 segundos aún por jugar, Collins deberá lanzar dos tiros libres para intentar ponerse por delante en el marcador por primera vez en todo el partido. Antes de que Collins se dirigiese a la línea de tiros libres, la mesa de anotadores mira hacia el banquillo soviético y les pregunta si quieren hacer uso del tiempo libre que aún les queda. En aquel momento, la norma les permitía solicitarlo antes del primer o segundo tiro libre. Kondrashin dice que ni hablar, prefiere esperar a ver el resultado del primer tiro para ver si lo necesita o no. Espera a que la presión de tener que anotar los dos tiros venza a Collins. Lo que no sabe es que es un jugador frío, probablemente el menos indicado para hacerle falta jugándose algo. 

Collins, tras recuperarse del gran golpe que ha recibido, anota el primer tiro y empata el partido 49-49. El pabellón estalla celebrándolo por todo lo alto, al mismo tiempo que uno de los entrenadores asistentes soviéticos corre a la mesa para solicitar un tiempo muerto. Los oficiales de mesa, atónitos, no reaccionan. Su inexperiencia en estos finales apretados les impide llegar a entender que el mismo equipo que hace tan sólo unos segundos habían rechazado el tiempo muerto ofrecido, ahora de repente lo demande con tanta urgencia. Entre que dudan qué hacer y hacen sonar la bocina, los árbitros ya le habían dado el balón a un Collins en plena ejecución de su segundo tiro libre. El escolta norteamericano no falla y, por primera vez en todo el partido, coloca a los Estados unidos por delante en el marcador (49-50). Con tres segundos por jugar aún, suena la bocina para parar el juego y darle el tiempo muerto solicitado a los soviéticos. Pero, por alguna razón desconocida, quizás por por el griterío ensordecedor o la tensión acumulada, el soviético Modestas Palauskas pone el balón en juego sacando de fondo sobre Sergei Belov y los árbitros paran el partido, cuando aún restaba un segundo por jugar. Varios jugadores e integrantes del equipo de Estados Unidos pensaron que era la bocina final del partido y comenzaron a celebrar la victoria. El cuerpo técnico soviético se dirigió hacia la mesa para exigir el tiempo muerto que no les habían concedido. Los americanos, que desconocían el error de la mesa, no comprendían la razón de las protestas ya que entendían que se había aplicado correctamente el reglamento.

Según el reglamento, el tiempo muerto ya no podía solicitarse. Collins anotó su segundo tiro libre y, con un segundo en el reloj, los soviéticos sacaron en corto para que Sergei Belov lanzase un tiro lejano a la desesperada. Los estadounidenses comenzaron a celebrar su octavo entorchado olímpico por todo lo alto, saltando y abrazándose por toda la pista. Por su parte, el grueso del equipo técnico y los jugadores soviéticos focalizaron su frustración con airadas protestas al equipo arbitral y la mesa de anotadores. 

La tensión con la que se había disputado el partido ahora se trasladaba a la zona técnica y a la mesa, donde las partes implicadas discutían acaloradamente. Es entonces cuando hizo su aparición el inglés William Jones, secretario general de la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto). En una decisión sin precedentes, bajó desde su palco y, unilateralmente, sin contar con nadie, ordenó al equipo arbitral que, tras el tiempo muerto, se reanudase de nuevo el partido con aún tres segundos por disputar en el marcador. El equipo norteamericano, inmerso en las celebraciones, no daba crédito a lo que estaban viendo. La indignación en su delegación fue tal que muchos jugadores están dispuestos a abandonar la cancha e irse a los vestuarios si tal decisión se lleva a cabo. Pero Henry Iba se niega. Dice que vuelvan a la cancha y ganen el partido. Su confianza en la victoria es tal que ni se molesta en poner a presionar el saque a su hombre más alto, Tom Burleson, de 2,24 metros, lo que hubiese dificultado mucho el saque a los soviéticos. 

Con ambos equipos en pista, se reanuda de nuevo el partido. Los soviéticos sacaron en corto buscando a Sergei Belov para que intentase anotar desde larga distancia, algo que ya había hacho varias veces a lo largo de su carrera. Sergei recibe, se gira y rápidamente arma el brazo para lanzar desde su propio campo sin que la pelota entre en el aro. Es entonces cuando, sin haber agotado los tres segundos, suena la bocina final. Los americanos vuelven a celebrar el título de nuevo y los soviéticos vuelven a dirigirse a la mesa para reclamar que únicamente se ha disputado 1 de los 3 segundos que restaban por jugar. La mesa de anotadores da la razón a los soviéticos porque en el momento de sacar de fondo, el reloj aún no se había puesto en 3 segundos (todavía marcaba el segundo que restaba de la última jugada previa al polémico tiempo muerto). Así que, por tercera vez, la URSS volverá a sacar de fondo. Ivan Edeshko, el hombre encargado del saque, en lugar de buscar en corto a Sergei Belov, extremadamente marcado, buscó sorprender a los americanos con un pase largo hacia la zona contraria. Sorprendentemente, Tom McMillen, el jugador norteamericano encargado de presionar el saque de fondo, en lugar de encimar a Edeshko, da un paso atrás con la idea de ayudar a presionar un previsible saque en corto. En el otro extremo de la pista Aleksander Belov recibe el pase medido que le ha enviado su compañero y, sobre la bocina, anota el definitivo 51-50 ante la estéril oposición de Kevin Joyce y Jim Forbes. Ahora son los soviéticos los que corren, saltan y se abrazan por todas las esquinas del campo celebrando la gesta de ser el primer equipo olímpico que derrota a los Estados Unidos. Éstos, por su parte, no están de acuerdo con todo lo acontecido. Henry Iba realizó una protesta formal que se dirimió entre 5 representantes de la FIBA. 

A las cuatro de la mañana, con los jugadores esperando por el veredicto final sentados en las gradas del estadio, se ratificó la victoria de la URSS por 3 votos a 2. Algo esperado, por otra parte, ya que los cinco delegados correspondían a Cuba, Polonia, Hungría (países comunistas, y afines a la URSS, todos ellos), Puerto Rico e Italia. El escándalo fue aún mayor cuando se supo que el árbitro principal del partido, el brasileño Renato Righetto, se había negado a firmar el acta arbitral por estar indignado por cómo se habían gestionado los momentos finales del partido. Y, para añadirle más gravedad al asunto, el delegado italiano que había tomado partida a la hora de dilucidar la reclamación norteamericana, afirmó haber "votado en blanco, y han salido 3 a 2 a favor de los soviéticos. Ninguna papeleta en blanco”. Ante semejante escándalo, a la mañana siguiente, cuando el combinado estadounidense debía acudir a la ceremonia de la entrega de medallas, en su lugar partió de vuelta a casa. Rechazaron tajantemente una plata olímpica que no les correspondía porque sentían que les habían robado el oro con aquel polémico final. A día de hoy, el Comité Olímpico Internacional sigue guardando sus medallas en una caja fuerte de su sede de Suiza. Cada año, le envían una carta a la Federación Estadounidense de Baloncesto para que las soliciten mediante un formulario. Pero ellos, más de medio siglo después, siguen negándose a recogerlas. Incluso hay alguno, como Kenny Davis, el capitán de aquel equipo, que en su testamento ha prohibido a sus herederos recoger esa medalla bajo ningún pretexto. 

La historia tuvo su epílogo durante la final de baloncesto de los Juegos Olímpicos de los Ángeles 1984. Allí, el alero Chris Mullin, amigo personal de Henry Iba, nada más ganar el oro olímpico fue a buscarlo a la grada. Junto a varios miembros de aquella selección de ensueño (los Michael Jordan, Pat Ewing, Sam Perkins, Alvin Robertson...) lo mantearon en medio de la pista del mítico Forum de Inglewood para devolverle el protagonismo que un arbitraje polémico le había negado doce años atrás.
📷Mister Dato, Infobae, Marca,Curistoria.com

01 octubre 2025

Heráldica deportiva: Milwaukee Bucks

Los Milwaukee Bucks son un equipo profesional de baloncesto que tienen su sede en la ciudad de Milwaukee (Estados Unidos), la ciudad más poblada del estado de Wisconsin. La franquicia fue fundada en el año 1968 cuando la NBA, dentro de su política de expansión, decidió aumentar el número de equipos participantes en la liga profesional. Antes de salir a competir se convocó, como suele ser popular en los Estados Unidos, una consulta popular para ver con qué apodo se podría conocer al club. La propuesta ganadora fue la de rovins, haciendo referencia a los petirrojos, un pájaro con mucha presencia en aquella zona. Sin embargo, ese nombre no acabó de convencer a los propietarios, que escogieron en su lugar la segunda propuesta más votada: bucks. Los bucks son los venados de cola blanca, el animal emblemático por excelencia del estado de Wisconsin. Además, tiene mucha vinculación con una de las principales fuentes de ingresos estatal, la caza. Inspirándose en el uniforme de los Boston Celtics, escogieron el verde y blanco como colores emblemáticos para su uniforme, aunque rápidamente se desmarcaron y el verde irlandés se tornó en verde cazador. 

Actualmente, sus aficionados guardan una gran rivalidad con los de los Indiana Pacers. Tienen en su palmarés el ser el único equipo de la historia de la NBA que ha logrado ser campeón de la conferencia este y oeste.

29 mayo 2025

Heráldica Deportiva: San Francisco Giants

Los San Francisco Giants son un equipo profesional de béisbol estadounidense que tiene su sede en la ciudad californiana de San Francisco. Aunque originalmente estuvieron ubicados en la ciudad de Nueva York, siendo el primer equipo profesional de la gran manzana, en 1957 se trasladaron, a consecuencia de un alarmante descenso de sus aficionados, hacia su ubicación actual en la costa oeste. En su primer año 1883 se les conocía popularmente como New Yorks o Gothams, sin embargo todo cambió cuando, tras un partido, su manager Jim Mutrie los describe como "mis gigantes", tras conseguir una gran victoria. Sus aficionados no tardaron en hacer suyo ese apodo y el equipo no tardó ni un año en adoptarlo de forma oficial. Se trata de uno de los equipos más antiguos y laureados, con 8 series mundiales de las Grandes Ligas Mundiales. Ostenta el honor de ser el equipo profesional estadounidense, de cualquier deporte, con más victorias acumuladas en su haber. También es el equipo que más jugadores profesionales aporta al Hall of fame del béisbol mundial.

Su logo es muy sencillo ya que apuesta por darle continuidad a lo clásico. Consiste en una bola de béisbol en 3 dimensiones, que lleva el apodo del club "Giants" (gigantes) angulado. El logo respeta los colores oficiales del club: naranja, negro, crema y dorado. Sus aficionados son conocidos, sobre todo, con el apodo de "Hombres G". Guardan una gran rivalidad con Los Ángeles Dodgers (desde que ambos estaban en Nueva York), los New York Yankees (también heredada de su pasado en esta ciudad) y los Oakland Athletics

22 mayo 2025

Heráldica deportiva: Indiana Pacers

Los Indiana Pacers son un equipo de baloncesto profesional estadounidense con sede en la ciudad de Indianápolis. Su fundación data del año 1967 en la capital del estado de Indiana, cuando un grupo de seis inversores locales junta el capital necesario para hacerse con una plaza en la ABA (Asociación Americana de Baloncesto). Como el baloncesto en Indiana es casi una religión, decidieron que el equipo llevase el nombre de todo el estado para que todos los habitantes se sintiesen identificados con él. El apodo de pacers fue escogido en honor a uno de los grandes eventos deportivos de todo Estados Unidos y que se da en el estado de Indiana, las 500 millas de Indianápolis. El pacer es el coche que, cuando se produce un accidente durante la prueba, se encarga de marcarle el ritmo al resto de coches que aún quedaban rodando sobre la pista. Años más tarde, en 1976, tras la disolución de la ABA, liga en la que fueron grandes dominadores, el equipo se integró dentro de la NBA (siglas de Asociación Nacional de Baloncesto). Son uno de los pocos equipos que no han cambiado a lo largo de su historia ni de ciudad ni de apodo. 

Su escudo representa una P con un balón de baloncesto en su interior, todo rodeado por un doble círculo, que simula el circuito sobre el que se disputan las pruebas de automovilismo, y que contiene el nombre del equipo. Los colores empleados, azul y amarillo, provienen de la bandera del estado de Indiana. Guardan una gran rivalidad con los Detroit Pistons (contra los que se llegó a sancionar a Ron Artest, jugador de los Pacers con 86 partidos sin poder vestirse de corto, la más dura en la historia de la NBA), los New York Knicks y los Miami Heat.

28 marzo 2025

Heráldica deportiva: Los Ángeles Dodgers

Los Ángeles Dodgers son un equipo de béisbol estadounidense que tiene su sede en la ciudad de Los Angeles (California). Es uno de los que equipos históricos de las grandes ligas de béisbol (MLB) y, con sus 8 títulos, uno de los más laureados. Sus orígenes datan de 1893 en la ciudad de Nueva York, donde nacieron con el nombre de Brooklyn Atlantics. Tras varios años, en los que cambiaron hasta en siete ocasiones de apodo, finalmente se establecieron oficialmente como Booklyn Trolley Dodgers. Este curioso apodo se lo puso un periodista deportivo haciendo referencia a los aficionados del club, quienes para asistir al estadio tenían que sortear el complejo, y en ocasiones letal, laberinto de trolebuses eléctricos que había en Brooklyn. En 1958, tras sesenta y cinco temporadas en la gran manzana, su propietario decidió trasladar la franquicia hasta la costa oeste ante las dificultades que encontraba para la construcción de un nuevo estadio para el equipo en el barrio de Brooklyn.

Desde su llegada a Los Ángeles se han mostrado como uno de los equipos más populares y con mayor valoración de las grandes ligas. Su logo es uno de los más sencillos y antiguos de toda la liga, ya que apenas ha sufrido modificaciones desde su mudanza a Los Ángeles. En él se puede apreciar el apodo del club siendo atravesado por una pelota de béisbol. Todo ello resaltando los tres colores históricos del club: blanco, azul y rojo.

El equipo tiene el honor de ser el primer equipo que permitió, en contra de la opinión de la gran mayoría del resto de clubes, la participación de los jugadores afroamericanos en las Grandes Ligas Mundiales (hasta entonces sólo se les permitía disputar las llamadas ligas negras). Jackie Robinson fue el primer jugador en hacerlo y, desde entonces, todos los clubes han retirado el dorsal 42 en su homenaje.

Los Dodgers, al ser uno de los grandes equipos a batir, tienen una larga lista de rivalidades con varios equipos de las grandes ligas: Oakland Athletics, San Francisco Giants, San Diego Padres, Arizona Diamonbacks, Fils de Philadelphia, San Louis Cardinals, Cincinatti Reds y, sobre todo últimamente, Houston Astros.

24 enero 2025

Heráldica deportiva: San Antonio Spurs

Los San Antonio Spurs son un equipo profesional de baloncesto estadounidense, con sede en la localidad tejana de San Antonio. El equipo fue fundado en 1967 en la localidad tejana de Dallas, con el nombre de Dallas Chaparrals. Posterioremte, en 1971, en un intento de mejorar más la asistencia a los partidos, fueron rebautizados con el nombre de Texas Chaparrals. Finalmente, en 1973, el equipo fue movido a la localidad de San Antonio para pasar a tomar su nombre actual, San Antonio Spurs. Allí han cambiado totalmente la dinámica del equipo, pasando a ser uno de los mejores y más laureados equipos de la NBA.

Su logo no es más que el nombre del equipo pero sustituyendo la U de Spurs, por una espuela (el apodo del equipo, las Espuelas de San Antonio). Es un logo sencillo y que, además, resume los colores de la indumentaria del club: blanco cuando juega en casa y negro cuando juega fuera. Sus aficionados guardan una gran rivalidad con Los Ángeles Lakers, Phoenix Suns, Houston Rockets y Dallas Mavericks

22 noviembre 2024

Heráldica deportiva: Pittsburg Steelers


Los Pittsburg Steelers son un equipo de fútbol americano que juegan en la ciudad de Pittsburg, la segunda más habitada del estado de Pennsylvania tras Philadelphia. El club tiene sus orígenes en un grupo de aficionados a este deporte que utilizaban las instalaciones de los bomberos del distrito de Hope (Pittsburg) para vestirse y ducharse cuando jugaban como locales. Además contaban con los servicios médicos del doctor Walter Harvey de forma totalmente gratuita. En honor a ambos recibieron su primer nombre, Hope-Harvey. En 1933, solicitan entrar a la Liga Nacional de Fútbol (NFL) y, tras ser admitidos, cambian su nombre a Pittsburg Pirates (Piratas de Pittsburg), el mismo apodo que recibía el equipo de béisbol de la ciudad, algo habitual por aquel entonces. Sin embargo, poco duraría, ya que en 1940 el periódico local Pittsburg Post-Gazette convocó un concurso de nombres para el equipo. De entre miles de propuestas, sería Art Rooney, propietario del club, quien se decidiría a seleccionar el apodo de Steelers (Acereros). Su autor, Joe Santoni, que trabajaba en las acerías de Pittsburg, se inspiró para este nombre en la tradición que tiene la industria acerera en la región.

Su escudo data de 1962, cuando fue creado por la US Steel Corporation, y representa la palabra "Steelers" rodeada de tres astroides (hipocicloides de cuatro cúspides). Los significados originales de los astroides eran: "El acero aligera tu trabajo, ilumina tu ocio y amplía tu mundo". Más tarde, los colores llegaron a representar los ingredientes utilizados en el proceso de fabricación del acero: amarillo para el carbón, rojo para el mineral de hierro y azul para la chatarra de acero.

Como curiosidad, son el único equipo que tiene su escudo a un lado de su casco (el derecho). Además es un equipo muy comprometido con los derechos civiles, tanto de las minorías étnicas como de las mujeres. No en vano, fue el primer equipo de la NFL en contratar a un entrenador asistente afroamericano (1957), el primero en poner de titular a un quarterback afroamericano (1973), el primero en presumir de un MVP de la Superbowl afroamericano (1975), el primero en contratar a un coordinador afroamericano (1984), el primer club en impulsar la aprobación de una ley que obliga a que al menos un candidato perteneciente a una minoría sea entrevistado en todas las decisiones de contratación de entrenadores-jefe, y el primero en contratar a una mujer como preparadora física a tiempo completo.

08 noviembre 2024

Heráldica deportiva: New York Knicks

Los New York Knickerbokers, más comúnmente conocidos con el apelativo de Knicks, son un equipo de baloncesto estadounidense de la ciudad de Nueva York. A pesar de no estar en el Top 10 de títulos de la NBA es un equipo con mucho peso en la liga. Tanto que es uno de los equipos con mayor valor de mercado y número de seguidores de toda la NBA. Su apodo data de 1946 cuando su presidente Ned Irish buscó un nombre que fuera único y representativo de la ciudad de Nueva York. Y lo encontró en Knickerboker, el nombre con el que se conocía a los colonos neerlandeses que llegaron en gran número al nuevo mundo durante el siglo XVII, estableciéndose muchos de ellos en Nueva York. El apelativo inicialmente hacía referencia a unos pantalones abombados que se ajustaban a la pierna por debajo de la rodilla, y que eran muy representativos de los colonos neerlandeses. Tanto que, con el tiempo, los habitantes de Manhattan, donde tiene su sede el equipo, comenzaron a ser conocidos con este apelativo, que fue acortándose hasta acabar en el actual "Knicks". Incluso la imagen de la ciudad pasó a ser un adulto con la vestimenta de estos colonos al que se llamó "Father Knickerbocker"

Los colores escogidos para la indumentaria del club son los mismos que emplean las selecciones de los Paises Bajos: naranja, azul y blanco.  Es, junto a los Boston Celtics, el único equipo de los fundadores de la NBA que no ha cambiado de nombre ni de ciudad a lo largo de su historia. Guarda una gran rivalidad con los Boston Celtics y Brooklyn Nets

19 mayo 2024

Heráldica deportiva: New England Patriots

Los New England Patriots son un equipo de futbol americano con sede en la localidad estadounidense de Foxborough, dentro del área metropolitana de Boston. El equipo fue creado en el año 1959, en la ciudad de Boston, y se le llamó Boston Patriots en homenaje a los habitantes de esta zona que tuvieron un papel destacado en el inicio de la guerra de la independencia norteamericana. Tras varios cambios de estadio en sus primeros doce años de existencia, ya que todos los de la ciudad de Boston tenían problemas de mala visión o de aforo, en 1971 se mudan a la ciudad de Foxborough, donde aprovechan unos terrenos que les son cedidos para construir su nuevo estadio. Como ya no estaban dentro de la ciudad de Boston, sino en su área metropolitana conocida como Gran Boston, se decidió rebautizar al equipo como los New England Patriots. Inicialmente se pensó en llamarlos Bay State Patriots, pero la KFL rechazó la idea.

Su escudo tradicionalmente representaba a Pat Patriot, un colono de los que conformaron las milicias que se levantaron contra la corona británica. Sin embargo, en los últimos años su logo se ha reducido a la cabeza estilizada del colono, con un sombrero azul, rojo y con una estrella blanca, que representa la bandera de los Estados Unidos. Sus aficionados se refieren al logo como Flying Elvis, ya que consideran que es el vivo reflejo de una imagen de Elvis Presley de joven.

Sus aficionados son conocidos con varios apodos The Pats (por su mascota Pat el patriota), The Evil Empire (El imperio del mal), The boogeymen (Los hombres del saco, por su gran defensa). Guardan una gran rivalidad con equipos como los New York Jets, los Pittsburg Steelers o los Indianapolis Colts.

12 mayo 2024

Heráldica deportiva: Pittsburg Penguins

Los Pittsburg Penguins son un equipo profesional estadounidense de hockey sobre hielo cuya sede radica en la ciudad de Pittsburg (Pensilvania). Es uno de las franquicias que conforman la National Hockey League (NHL), que pasa por ser la mejor competición por equipos de este deporte. Fue creada en 1967 tras haber albergado anteriormente otras franquicias que acabarían finalmente abandonando Pittsburg pese al importante arraigo del hockey en su comarca. Su apodo, the penguins (los pingüinos) le viene de su estadio, apodado por sus aficionados como "El iglú". Su escudo representa un fornido pingüino ataviado con unas botas de patinar y portando un stick de hockey, sobre un gran triángulo amarillo de fondo. Este triángulo invertido es una clara alusión al Triángulo de oro, el distrito financiero de Pittsburg.

29 abril 2024

Heráldica deportiva: Detroit Pistons

Los Detroit Pistons son un equipo de baloncesto estadounidense con sede en la ciudad de Detroit (Michigan). El equipo fue creado en 1941 en la localidad de Fort Wayne (Indiana), bajo el nombre de Fort Wayne Zollner Pistons. Su propietario, Fred Zollner, decidió que el equipo llevase su apellido junto al apodo de "pistons" (pistones), ya que era propietario de la empresa Zollner Corporation que se dedicaba a fabricar pistones para coches, camiones y locomotoras. El equipo tuvo muy buenos resultados desde su fundación y comenzó a participar en la creación de varias ligas profesionales, primero la Liga Nacional de Baloncesto (NBL), luego la Asociación de Baloncesto de Estados Unidos (ABA) y finalmente la actual Asociación Nacional de Baloncesto (NBA). 

En 1957, y pese a que en Fort Wayne el equipo contaba con un gran arraigo y apoyo entre la población, Fred Zollner decidió moverlo hasta la ciudad de Detroit, la quinta más grande del país en ese momento. Las ciudades pequeñas eran menos rentables para los propietarios de los clubes por lo que, en la década de los 50, muchos deciden moverlas a otras más grandes donde poder sacar un mayor beneficio. Además, el apodo de pistons le venía a Detroit como anillo al dedo, ya que se trataba de la capital de la industria del motor en norteamérica. 

Su escudo lo conforma un balón de baloncesto rojo, sobre fondo azul, en el que se pueden distinguir en blanco con letras de imprenta el nombre del equipo. Los Detroit Pistons son uno de los equipo más laureados de la NBA, con 3 títulos en su haber. Se les conoce con el apelativo de los Bad Boys, especialmente durante las décadas de los 80 y 90. Guardan una gran rivalidad con los Chicago Bulls, Boston Celtics y Los Ángeles Lakers.

15 abril 2024

Heráldica deportiva: Los Ángeles Lakers

Los Ángeles Lakers es un equipo de baloncesto estadounidense que tiene su sede en la ciudad californiana de Los Ángeles. Sin lugar a dudas se trata, junto a los Boston Celtics, su némesis, del equipo más famoso de toda la NBA y, probablemente, del baloncesto mundial. Su apodo "laker" hace referencia a las embarcaciones que se utilizaban para cruzar los lagos en el estado de Minnesota. Y es que el equipo fue creado muy lejos de California, en Minneapolis, en el año 1947. Entonces, tenía mucho sentido porque el estado de Minnesota también es conocido como "la tierra de los 10.000 lagos" (en realidad cuenta con 11.842 lagos). Pero, cuando su propietario decide en 1960 trasladar el equipo a su ubicación actual en Los Ángeles, se encuentra con un doble problema. Primero, no encontraba un apodo ideal para la nueva ubicación. Y segundo, y quizás el de mayor peso, los lakers ya tenían cierto peso en la liga y quitarles ese apodo quizás iría en su contra. Así que, aunque no sea para nada representativo del estado de California ni para la ciudad de Los Ángeles, se mantuvo el nombre de Lakers.

29 enero 2024

Heráldica deportiva: Chicago bulls

Los Chicago Bulls son un equipo de baloncesto norteamericano que tiene su sede en Chicago (Illinois). Su logo, cuando menos, es curioso ya que se trata el único de las grandes ligas deportivas mundiales que ha permanecido prácticamente sin cambios desde su creación allá por 1966. En él destaca la cabeza de un toro en plena carga, con el nombre del club entre sus cuernos. El nombre fue escogido entre otros como Bullfighters o Toreros, ya que Dick Klein, su propietario, buscaba un nombre que evocara al tradicional negocio de la carne que tan asociado está con Chicago. 

Sus aficionados tienen una gran rivalidad deportiva con equipos como los Detroit Pistons y los New York Knicks

15 enero 2024

Heráldica deportiva: New York Yankees

Los New York Yankees son un equipo profesional de béisbol estadounidense, cuya sede se encuentra en el distrito del Bronx (Nueva York). Son el equipo más laureado de las grandes ligas, con 27 títulos en sus vitrinas. Su creación data del año 1901, haciéndolo con el nombre de Baltimore Orioles. En 1903 la franquicia es vendida y, con ello, trasladada a Manhattan (Nueva York), donde pasarán a llamarse New York Highlanders. Pero poco duró este apodo, ya que en 1913, se decide cambiarlo a New York Yankees porque la anterior denominación era complicada de incluir en los titulares de los periódicos.

Su escudo está formado por una pelota de béisbol en el que aparece el nombre de "yankees", con un bate remarcando la "k" en esta palabra. El bate tiene en la parte de arriba el sombrero del Tío Sam con los colores de la bandera de Estados Unidos.

Sus aficionados son conocidos como los Yankees, Los Bombarderos del Bronx o El imperio del mal. Guardan una gran rivalidad con los Boston Red Sox

08 enero 2024

Heráldica deportiva: Boston Celtics

Los Boston Celtics son un equipo profesional de baloncesto estadounidense que compite en la NBA, la liga profesional de baloncesto norteamericana. Tiene su sede en la ciudad de Boston, en la que juega desde su fundación (no es extraño en la NBA ver a franquicias que se mudan de ciudad). Es el equipo más famoso de la liga ya que, además de ser uno de sus ocho equipos fundadores, es el equipo más laureado (18 campeonatos) y el que más partidos ha ganado en la historia de la competición. También, los orgullosos verdes, presumen de ser la primera franquicia que rompió una lanza contra el racismo al firmar a Chuck Cooper, el primer jugador afroamericano de la historia de la NBA, en 1950.

Creado en 1946, destila por todas partes la herencia irlandesa que recibe de sus habitantes (se estima que actualmente, 1 de cada 5 habitantes del estado de Massachusetts tienen orígenes irlandeses). En homenaje a esta nutrida comunidad toma el apodo de Celtics (los celtas), y el color verde tan representativo de Irlanda. Además, en 1950 le añadieron al escudo a su mascota, Lucky el Leprechaun, un personaje indispensable de la mitología de la isla Esmeralda, junto a su característica pipa y el shilleagh (un bastón que sirve tanto para apoyarse como de arma). 

Junto a los Chicago Bulls es uno de los equipos que menos ha modificado su escudo a lo largo de su historia. Guardan una enorme rivalidad contra Los Ángeles Lakers, el único equipo que amenaza su hegemonía histórica al frente de la clasificación, y los Philadelphia 76ers.