09 enero 2026

¿Qué fue de... Pau Gasol?

Pau Gasol Sáez nació el 6 de julio de 1980 en Barcelona (España) en el seno de una familia muy vinculada a la rama sanitaria. Su infancia transcurrió en el municipio de Sant Boi de Llobregat, en el área metropolitana de Barcelona. Estudió en la Escola Llor, todo un referente de la educación integral, en la que recibe formación académica, deportiva (practicó deportes como la natación, kárate, fútbol, hockey, balonmano, ping pong, skate, baloncesto...) y artística (estudió solfeo y piano). En casa, aunque el baloncesto era casi una religión, siempre le animaban a probar el mayor número posible de actividades para que encontrase algo que realmente le llenase. Y, como en el colegio el baloncesto era el deporte de más renombre, Pau acabó apuntándose a él pero como mero pasatiempo, sin renunciar a la práctica de otros como el fútbol. Aún así aquel joven espigado, delgado y no excesivamente alto, comienza a destacar por encima de sus compañeros de equipo. Y por eso, sus padres deciden cambiarlo cuando tenía 12 años al Club Básquet Cornellá, un equipo con una hechura mucho más profesional y, en ese momento, convenido del F.C. Barcelona. Allí pasó los siguientes tres años a las órdenes de Juanjo Campos, un entrenador clave en su carrera porque supo ver antes que nadie todo el potencial que atesoraba Pau.  Recuerda que era como una esponja, "absorbe tácticas y movimientos sin apenas tiempo de digerirlos. Es un muchacho siempre dispuesto a intentar lo que se le pedía. Todo eran retos, todo lo podía conseguir, todo podía seguir adelante y competía siempre". Tras su primer año de cadete, la progresión que ha experimentado Pau es innegable. Con 15 años ya supera el metro y noventa centímetros pero, a la vez, tiene la inteligencia táctica, la agilidad y la coordinación con el balón que muchos jugadores de menos tamaño no tienen. Son varios equipos los que llamaron a su puerta para incorporarlo a sus categorías inferiores, siendo el F.C. Barcelona quien finalmente se hizo con sus servicios ganándole la partida al Real Madrid y al Joventut de Badalona entre otros.

En Barcelona se encuentra con, probablemente, la persona que más y mejor ha entendido a Pau en toda su carrera deportiva, Joan Montes. Su fichaje no despertaba el mismo entusiasmo entre todos los entrenadores de la base blaugrana pero, aun así, el máximo responsable de la cantera blaugrana apostó decididamente por su fichaje. Su primer año en el F.C. Barcelona se convierte en todo un desafío para Pau pero no por lo que acontece en la pista sino con su entrenador, Juan Llaneza. Éste convierte a Pau en un sospechoso habitual de no haber cubierto las expectativas que hay depositadas en él. "A Pau le costó adaptarse a las nuevas condiciones de trabajo. Venía de entrenar tres días a la semana y pasó a cinco, jugando además un partido. Sufrió mucho para asumir el volumen de entrenamiento porque nosotros éramos un equipo más formado físicamente y él tenía problemas para seguir el elevado ritmo de trabajo que llevábamos, pero nunca se quejó" justifica Llaneza. Las formas y los métodos empleados no siempre son los más acertados y Pau, que no deja de ser un chico de 15 años, que estaba aún muy lejos de haber completado su desarrollo. Aún así, terminó su etapa de cadete con un muy buen sabor de boca porque, ante la ausencia de minutos con Llaneza, es convocado por el junior de Joan Montes para un partido en el que no se jugaban nada. Pau despachó un muy buen partido con el junior ante los ojos de Ángel Pardo, seleccionador nacional sub-16, quien decide convocarlo para jugar por primera vez con las inferiores de la selección española

En su etapa de junior todo parecía ir a mejor con la designación de Joan Montes como entrenador. Él conoce el carácter de Pau, entiende sus circunstancias y sabe cómo tratarlo. Pau, agradece los minutos y la confianza con trabajo y números. Además forma una dupla letal con el escolta Juan Carlos Navarro. Incluso es reclamado por el primer equipo para entrenar con ellos cuando falta algún jugador. Pero la actitud de Pau, un poco altiva, no es la esperada y es relegado de nuevo al júnior. "Navarro trabaja más. Pero Pau, a veces, corre a medio gas y le cuesta, y encima cuestiona cosas y discute" recuerda Joan Montes. Y las cosas irán a peor cuando Joan Montes, a mitad de temporada, es promocionado a entrenador del primer equipo, relevándolo Joaquim Costa al frente del junior. Con él, entrenador estricto y poco amigo de hacer concesiones, Pau revive las mismas situaciones tensas que había experimentado un par de años atrás con Juan Llaneza, con el añadido de que ahora también debe de hacer frente a sus estudios universitarios de Medicina. Entrenamientos antes de ir a la universidad por la mañana, entrenamientos por la tarde, horas frente a los libros y muy pocas horas de sueño. El resultado es un Pau cansado, incapaz de entrenarse bien y que acaba chocando con su entrenador y jugando menos de lo esperado para un jugador de su clase. Sin embargo, en la selección española junior no pensaban así y era un habitual en todas las convocatorias. Ese mismo verano se proclama Campeón de Europa sub-18 y el prestigioso Torneo Albert Schweitzer, considerado el Mundial sub-18 oficioso, dejando destellos de esa gran coordinación que tan poco se veía en gente de su envergadura. Esto despierta el interés de varios equipos, como la potente Virtus de Bolonia, dispuesta a ofrecerle un plan de desarrollo personalizado para ir incorporándose progresivamente al primer equipo. También llegan propuestas a tener en cuenta desde Yugoslavia, la cuna del baloncesto mundial en ese momento, para pulir su técnica individual. 

La siguiente temporada comienza con la aparición de Pepiño Casal, una figura decisiva en la maduración física de Pau Gasol, como antes lo había sido en la del malogrado Fernando Martín o de Andrés Jiménez. Supo hacerle ver a Pau el enorme potencial que atesoraba para ser un referente en el baloncesto nacional y, además, logró que apartase momentáneamente sus estudios de medicina para centrarse exclusivamente en el baloncesto. Además, Aíto García Reneses, entrenador del primer equipo, conocedor del enorme talento de Pau y también de los constantes roces que éste tenía con Joaquim Costa, intenta retrasar todo lo posible una situación que ya está tan enquistada que nadie duda de que acabe explotando el día menos pensado. Le hace ver que no subirá al primer equipo hasta que demuestre en el filial, donde se estaba empezando a ganar cierta fama de altivo, que realmente se lo merece. Pau parece que lo entiende y comienza a entrenar, y a jugar, como nunca antes había hecho. Progresivamente irá incorporándose a los entrenamientos del primer equipo, llegando a debutar en ACB frente al CB Cáceres. Su etapa de juvenil acabará con una actuación estelar en la Copa de España, donde derrotaron al Joventut de Badalona, liderado por todo un talento generacional como Raúl López, en la final. También se despediría de las categorías inferiores de la selección española con el oro en el Mundial sub-20 de Varna (Bulgaria), en donde, sin llegar a destacar como Raúl López o Juan Carlos Navarro, Pau ya empezó a hacerse notar. Las grandes universidades americanas habían mandado numerosos ojeadores al torneo y quedaron prendadas de Pau Gasol. Tanto, que tuvo ofertas de las más importantes para incorporarlo la siguiente temporada a sus equipos en la NCAA. De no haber mediado Joan Montes, Pau hubiese aceptado una oferta que aunaba formación académica, mejorar su inglés y seguir jugando al baloncesto. 

En su primer año de senior apenas pisa el filial de Joaquim Costa, porque su crecimiento en el primer equipo es constante. Tanto que termina la temporada cuestionándole la titularidad al alero serbio Milan Gurovic, fichado el año anterior como jugador franquicia blaugrana por 3 millones de euros (máximo traspaso pagado en España por un jugador en aquel momento). Aíto, perro viejo de los banquillos, rápidamente se dio cuenta del diamante en bruto que habían depositado en sus manos. Tenía los fallos propios que tiene un recién llegado pero, también, la capacidad de entender las complejas tácticas y los esquemas de juego con una naturalidad pasmosa. Incluso se permitía el lujo de explicárselas en un inglés muy fluido a sus compañeros que no hablaban castellano. Sobre todo al libanés Rony Seikaly, el fichaje más caro de la historia del club blaugrana, quien llegó con la vitola de jugador de cierto renombre en la NBA, y que no tardaría en dar la espantada. Cosa que supo aprovechar Pau mejor que nadie para consolidarse como un hombre de peso en el equipo. "Se dijo que Pau jugó porque Seikaly se fue, pero lo cierto es que en la pretemporada yo ya le había dado juego y habría jugado de alero, ala-pívot o de lo que fuera" aclaraba Aíto. En un par de meses Pau conquistará la Copa del Rey y la Liga ACB con el F.C. Barcelona, siendo nombrado mejor jugador del torneo en ambas. Los ojeadores de la NBA no paran de enviar informes suyos y es el propio Pau quien, siguiendo el camino abierto por Fernando Martín 16 años antes, les facilita su labor cuando se declara como elegible para el draft de ese año.

En una época en la que los equipos de la NBA no eran muy dados a arriesgar con jugadores europeos, Pau consigue ser elegido con el número 3 por los Atlanta Hawks. Nunca antes un jugador europeo, no formado en una universidad estadounidense, había logrado una posición tan alta. "¡No podía ni imaginármelo!. No tengo palabras. Es la primera vez que estoy en Estados Unidos y soy tercero en el draft. No puedo decir nada más" pronunció un emocionado Pau en su discurso. Sin embargo, no jugará en el equipo de Georgia porque sus derechos habían sido traspasados previamente a los Memphis Grizzlies, uno de los peores equipos de la liga. Sus inicios allí no fueron fáciles porque partió con la presión de tener que hacer olvidar a Shareef Abdur-Rahem, la estrella indiscutible del equipo, que acababa de ser traspasado a los Atlanta Hawks, frustrado de estar tantos años en un equipo perdedor. Lejos de afectarle, el joven de Sant Boi crece a pasos agigantados en cada partido que disputa, y, con una fe ciega en sus posibilidades, termina por convertirse en el líder absoluto del equipo. Se convirtió en el primer jugador europeo en ganar el trofeo al rookie del año, algo impensable hasta hace bien poco para un jugador no formado en la NCAA. Cada temporada los números de Gasol mejoran y, con él, también lo hace el equipo. La planificación deportiva girará en torno a Pau y, como muestra de ello, lo renovaron por 6 temporadas a cambio de 86 millones de dólares, su primer gran contrato. En su tercer año, consigue meter a los Grizzlies en los play offs por primera vez en su historia, e incluso repetirán en el siguiente, aunque nunca lograrán superar la primera ronda. En 2006 Pau se consolida como uno de los jugadores referentes de toda la NBA cuando es convocado por primera vez para jugar el All Star, siendo el primer jugador español que lo consigue. Pero en la sexta temporada en los Grizzlies, cuando todo el mundo esperaba que el equipo diese un paso adelante más, sucede todo lo contrario. Pau se lesiona con España durante la disputa del Mundial de Japón en 2006, y se pierde el primer tercio de la temporada. El equipo sin él es un auténtico desastre y vuelve a colocarse entre las peores franquicias de la NBA. Decepcionado por la errática política de fichajes y cansado de estar en un club perdedor, Pau solicita que lo traspasen a otro equipo. Los propietarios son reacios a soltar a su estrella a pesar del firme interés mostrado por los Chicago Bulls, Boston Celtics y New Jersey Nets.
En el verano de 2007, con la llegada a los Grizzlies del entrenador Marc Iavaronni, el rol de Pau en el juego del equipo comienza a menguar inexplicablemente. Le entregaron los galones a un sobrevalorado Rudy Gay, cuyo ascendente en el equipo era mucho menor del que se espera para un líder. Todo se complica más cuando se filtró a la prensa local el deseo de Pau de cambiar de aires. Muchos aficionados no supieron digerir bien la noticia y reaccionaron desproporcionadamente cuestionando su rendimiento y creando ciertas situaciones incómodas al jugador, que no hicieron más que acentuar los deseos del jugador por salir del club. Fueron pocos los que se pusieron de parte de un jugador que ostentaba nada menos que 12 récords históricos de la franquicia. Con este panorama, el traspaso del Pau pasó de ser una mera posibilidad a una necesidad para club y jugador. Finalmente serán Los Ángeles Lakers quienes consigan hacerse con sus servicios a cambio de varios jugadores, dos futuras rondas del draft y los derechos de Marc Gasol, el hermano de Pau. "Gasol nos dará un juego más completo y fluido" aseguraba Phil Jackson, el entrenador angelino. Poco se equivocó. La química con Kobe Bryant, el jugador franquicia de los Lakers, es instantánea, incluso hablan castellano durante los partidos para evitar que los rivales adivinen sus intenciones. "Pau es un jugador increible" afirmó tras su primer partido juntos. Pau le ofrecerá nuevas posibilidades de juego, al tiempo que aligerará las defensas sobre la estrella del equipo. Por su parte, Kobe abastecerá a Gasol con un amplio repertorio de pases, a la par que lo libera de la presión de tener que liderar a todo un equipo. Los expertos ven en ellos una versión modernizada del excelso dúo formado por Michael Jordan y Scottie Pippen en los 90. Y no se equivocan ya que, durante los próximos 3 años, los Lakers disputarán las finales de la NBA, ganando dos de ellas. Pau tuvo un papel destacado en las dos últimas finales, especialmente en el séptimo y último partido de las finales del 2010, donde sostuvo al equipo en los momentos cruciales cuando Kobe Bryant parecía no tener su día. Tras estas buenas temporadas, el rendimiento de los Lakers decae con el entrenador Mike D´Antoni al mando. Tras sus primeros 345 partidos con los Lakers, en el que Pau siempre había sido titular, comienza a perder el status de pieza básica en los sistemas de juego. Nadie entiende a D´Antoni cuando plantea un sistema de juego en el que no se aprovechan las virtudes de Pau jugando en el poste. Acabará saliendo en el verano de 2014 a los Chicago Bulls, como agente libre. "Fue una corazonada. Pensé que Chicago sería el equipo ideal para mí. Es un gran reto, pero me motivan los desafíos. Lo espero con ilusión" afirmaba en su presentación. Con los de Illinois disfrutará de una segunda juventud, recuperando los buenos números que había hecho en sus mejores temporadas, con un buen número de dobles-dobles y tríples-dobles en su haber. Incluso llegó a ser convocado para disputar lo que sería su tercer All Star. 

En verano de 2016 firma por los San Antonio Spurs de Gregg Popovic, donde pasará las siguientes dos temporadas y media. La calidad de Pau sigue intacta pero los años y las lesiones comienzan a hacer mella sobre su rendimiento que, pese a todo, sigue siendo bueno. A mediados de la temporada 2019 rescinde su contrato con el equipo de Texas para firmar, acto seguido, con los Milwaukee Bucks. Con ellos, su presencia fue casi testimonial, ya que únicamente llegó a disputar 3 partidos. Una lesión le imposibilitó disputar los play offs y, al finalizar la temporada, no renovó su contrato. Ese mismo verano firmó por los Portland Trail Blazers, en donde no llegó ni tan si quiera a debutar en un partido oficial tras ser cortado por el club en noviembre. Unos meses más tarde firmó por el F.C. Barcelona, con los que ganó la Liga ACB y fue finalista de la Copa de Europa. Al finalizar la temporada, con 41 años, y tras permanecer 23 años compitiendo en la élite, decidió poner fin a su carrera deportiva.

En todo este tiempo, su palmarés con la selección española de baloncesto es enorme: 3 Campeonatos de Europa, 1 Mundial, 2 platas y 1 bronce olímpico... y, sobre todo, la satisfacción de haber contribuido al crecimiento del baloncesto en un país que, hasta no hace mucho, no tenía ojos más que para el fútbol. Su reconocimiento va más allá de nuestras fronteras, siendo nombrado MVP del Mundial de 2006 y del Eurobasket del 2009 y 2011. También ostenta el honor de ser el máximo anotador de la historia de los Eurobasket. Y en la NBA, es uno de los cuatro jugadores que, a lo largo de su historia, ha conseguido sumar 20.000 puntos, 10.000 rebotes, 3.500 asistencias y 1.500 tapones. Está incluido en el cinco ideal de todos los tiempos de jugadores europeos que han jugado en el NBA. Y tiene el honor de que uno de los mejores equipos de todos los tiempos, Los Ángeles Lakers, hayan retirado su número (#16), honor que sólo tienen figuras como Magic Johnson, Kareem Abdul Jabbar o Kobe Bryant. 

Tras su retirada Pau se volcó con sus inquietudes empresariales, intelectuales y humanitarias. Desde 2003 es embajador de UNICEF, colaborando activamente en varias campañas, especialmente en África. También es parte activa, junto a otros jugadores de la NBA, del programa "Hoops for Saint Jude", un programa benéfico para colaborar con el Hospital de Investigación Infantil Saint Jude, en Memphis (Tennessee). Preside, junto con su hermano Marc, la Gasol Foundation, institución desde la que pretende promover la salud comunitaria y hábitos de vida saludables, especialmente mediante la prevención y la lucha contra la obesidad infantil. Se ha mostrado muy implicado en la lucha por la igualdad de oportunidades entre ambos sexos, siendo uno de los perfiles más activos a la hora de demandar que alguna mujer pueda llegar a entrenar algún equipo de la NBA, algo que hasta la fecha no ha ocurrido, o actuando como Embajador de la Copa del Mundo de baloncesto femenino. Desde 2019, es una figura destacada en el Consejo Asesor del Deporte Español, organismo perteneciente a la Asociación del Deporte Español. En él, Pau se encuentra inmerso por un lado en el grupo de trabajo del deporte como derecho y, por otro, en el de mecenazgo deportivo. Es también miembro del prestigioso Comité de Atletas del Comité Olímpico Internacional, promoviendo los eventos organizados por este organismo y promoviendo la actividad física entre la población. En España, junto a su hermano Marc, lleva las riendas del Basket Girona, ostentando el cargo de vicepresidente.

📷FC Barcelona, As, ABC, Marca, Unicef

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