08 marzo 2018

¿Sabías que...?

¿Sabías que... abusar del uso de tacones altos puede tener diversos efectos secundarios sobre nuestro tren inferior?

Algo que puede parecer tan inocente como calzar tacones altos, u
n calzado que estiliza y es un complemento muy habitual de la moda, puede entrañar problemas a medio y largo plazo en nuestra estructura osteoarticular. Nunca mejor dicho que la célebre frase de "para lucir hay que sufrir". Todo dependerá de la frecuencia con la que se utilicen y las medidas que se tomen para minimizar estas secuelas.

El uso de tacones es negativo básicamente porque se altera la postura original del pie. Es decir, se eleva a la altura del tacón, obligando al cuerpo a equilibrar el desplazamiento del centro de gravedad hacia adelante. Esto, altera el equilibrio de la columna al flexionar las rodillas y las sobrecargas en la zona lumbar son generalizadas. Sin embargo, son los pies los que más sufren al ver alterada su disposición biomecánica.

A continuación detallamos algunos de los principales problemas derivados de un uso sistemático del zapato de tacón.
  • Osteoartritis y deformidades de los dedos, debido a la posición del pie dentro del zapato y al exceso de carga sobre la parte delante del pie.
  • Cansancio muscular
  • Rotación interna de la tibia ocasionada por una posición forzada.
  • Efectos secundarios en la columna vertebral. Puede aumentar la lordosis lumbar.
  • Artrosis en pies y rodillas.
  • Tendencia a sufrir juanetes o hallux valgus.
  • Callos y durezas por el roce continuado.
  • Ligero ensanchamiento de la zona metatarsal causado por el aumento de la distancia entre las cabezas metatarsales como respuesta a la presión mantenida.
  • Acortamiento de la musculatura: El uso de tacones genera un acortamiento en toda la polea muscular posterior de la pierna. Sobre todo en el tendón de Aquiles, gemelos, sóleo e isquiotibiales).
  • Importante sobrecarga en la zona metatarsal que es directamente proporcional a la altura del tacón. Por ejemplo, usando un tacón de 10 cm, más del 90% del peso de nuestro cuerpo recae en la zona metatarsal (zona de detrás de los dedos).
  • Esguinces de tobillo: Crea una marcha más inestable favoreciendo la aparición de esguinces, algo aún más acusado en aquellas mujeres que además tengan el pie cavo (el arco más elevado), ya que este tipo de pie es más inestable.


No hay comentarios:

Publicar un comentario